La violencia criminal en Honduras se cobró hoy en Tegucigalpa la vida del exsecretario ejecutivo del Consejo Nacional de Lucha contra el Narcotráfico Alfredo Landaverde, un día después del asesinato de una periodista y mientras continúan las amenazas a comunicadores y medios de prensa.
En otro hecho en la capital hondureña, el lunes se registró un atentado contra el diario La Tribuna, propiedad del expresidente Carlos Flores, en el que resultó herido de bala un guardia de seguridad de la empresa periodística.
Landaverde, quien circulaba en un automóvil con su esposa, al parecer fue atacado a tiros por unos desconocidos que iban en una moto, circunstancia similar en la que fue asesinada el martes la periodista Luz Marina Paz y su acompañante, Elder Canales.
Estos últimos tres hechos violentos en la capital hondureña han causado conmoción y repudio en Honduras, país que en los últimos meses ha alcanzado registros de 20 muertes diarias, lo que lo convierte en uno de los de mayor criminalidad en el mundo, según organismos de derechos humanos.
El presidente hondureño, Porfirio Lobo, interrumpió un acto oficial al que asistía hoy para expresar su consternación por el crimen contra Landaverde, de quien dijo que fue "un gran hondureño" y "un líder político en su momento".
Con ese crimen "sabemos que lo que está sucediendo es que los malos quieren intimidarnos", señaló el presidente.
Landaverde, quien también fue miembro del Partido Democracia Cristiana de Honduras (PDCH), era un crítico de la actividad del crimen organizado y el narcotráfico que opera en Honduras desde hace varios años, así como de la corrupción en la Policía Nacional.
Lobo declaró que se redoblarán los esfuerzos para investigar el asesinato de Landaverde y que va a seguir en la lucha por ofrecer seguridad al pueblo hondureño, una promesa que el presidente hizo en su campaña política, pero que no ha podido cumplir.
Honduras vive una ola de violencia que, según Lobo, ha disminuido desde que el pasado 1 de noviembre se desplegó la Operación Relámpago en Tegucigalpa, San Pedro Sula (norte) y el oriental departamento de Olancho, con militares y policías combatiendo el crimen.
En lo que respecta a la prensa, la criminalidad se ha cobrado la vida de 17 periodistas entre 2010 y lo que va de 2011, sin que las autoridades hayan esclarecido las causas, mientras continúan las amenazas a comunicadores y medios de prensa impresos y electrónicos.
Lobo condenó el martes el atentado contra La Tribuna y la muerte de Paz, y dijo a los periodistas que había instruido al secretario de Seguridad, Pompeyo Bonilla, para que "no queden en la impunidad", aunque hasta ahora ninguno de los crímenes contra comunicadores ha sido esclarecido.
La misma frase ha sido reiterada por Lobo y otras autoridades a raíz del asesinato de otros 16 periodistas entre 2010 y 2011, por lo que algunos comunicadores consideran que no hay voluntad real de investigar los crímenes y atentados contra medios de comunicación y los que ejercen la profesión de informar.
El director del diario La Tribuna, Adán Elvir, dijo a Efe que los periodistas hondureños están "en más peligro que nunca", al referirse al atentado sufrido por ese medio y al asesinato de Luz Marina Paz.
"Ahora estamos en más peligro que nunca en el país, porque no sabemos de dónde vienen los ataques contra periodistas y medios de comunicación", subrayó Elvir.
Agregó que "ante el clima de descomposición social" que vive Honduras "toda la población está expuesta a los criminales" y agregó que "no se sabe quiénes se están aprovechando" de esa situación.
"El problema es que aquí no hay investigación y creo que tampoco hay voluntad de hacerlo, estamos expuestos a la delincuencia, que en estos momentos es la mejor organizada", subrayó el director del rotativo hondureño.
El Comisionado de los Derechos Humanos en Honduras, Ramón Custodio, indicó a Efe que en el país se está agudizando el peligro en que viven los comunicadores y todos los hondureños.
"Es una agudización del peligro en que vivimos todos en Honduras centralizado en un área importante de la sociedad, que es la de la comunicación, que se ve afectada por amenazas, atentados y homicidios contra periodistas y medios de comunicación", subrayó Custodio.