El ecuatoriano Nicolás Lapentti y el argentino Máximo González recurrieron a la heroica para firmar partidos memorables, remontar a su rival y amarrarse al Abierto de Estados Unidos, que contempló el duelo chileno en el arranque que se apuntó Fernando González.
La segunda sesión en Flushing Meadows resultó rentable para el tenis sudamericano. A excepción de Juan Pablo Brzezicki, que cayó ante el australiano Carsten Ball, el resto sobrevivió a las exigencias del último Grand Slam del curso.
Lapentti dejó el torneo sin uno de sus cabezas de serie. El ecuatoriano, que en sus últimas participaciones no había sido capaz de salir airoso del primer partido, encontró el premio a su esfuerzo, a la fe y venció al suizo Stanislas Wawrinka, al que remontó dos sets (4-6, 3-6, 7-6(6), 7-6(3) y 6-3)).
Nicolás Lapentti jugará ahora contra el uzbeko Denis Istomin, que batió al estadounidense Brenton Evans (6-4, 6-4 y 7-6(3)).
El argentino Máximo González protagonizó la otra remontada heroica de la sesión. Fue ante el alemán Karol Beck (2-6, 1-6, 6-1, 6-4 y 6-3) y avanzó, por primera vez en su carrera, a la segunda ronda del Abierto de Estados Unidos.
"Ha sido un momento muy bonito para mí. Los primeros partidos son muy importantes. Era una barrera que tenía. No superaba una primera ronda en cemento", dijo el argentino, que jugará ante el estadounidense Jesse Witten, que dio una de las sorpresas de la sesión al eliminar al ruso Igor Andreev, vigésimo noveno favorito.
También progresó Horacio Zeballos, que superó al alemán Michael Berrer (6-3, 6-7(7), 6-3 y 6-0).
Zeballos efectuó un gasto mayor al esperado cuando no pudo evitar que el germano se adjudicara la segunda manga. Sin embargo, su superioridad fue progresivamente en aumento y sentenció el choque para adentrarse en segunda ronda.
Gisela Dulko redondeó la sesión argentina. Se sostuvo en el cuadro femenino después de frenar la reacción de su rival, la rusa Ekaterina Makarova (6-3, 5-7 y 6-4).
No fue el caso de Juan Pablo Brzezicki, que logró acceder al cuadro principal desde la fase previa. Perdió ante el australiano Carsten Balla (7-6(5), 6-3 y 6-4).
El argentino fue de más a menos. Y después de ceder el primer parcial en el desempate, fue incapaz de responder a las exigencias de un rival que apenas carece de relevancia en el circuito. Balla se medirá en segunda ronda al serbio Novak Djokovic, que ganó sin sobresaltos su partido ante el croata Ivan Ljubicic.
Fernando González, undécimo favorito, dejó patente las distancias que le separan de su compatriota Nicolás Massú, recientemente reincorporado a los cien primeros del circuito, y se apuntó el duelo chileno, que formó parte de la primera ronda del Abierto de Estados Unidos.
González ganó con solvencia (6-3, 6-3 y 6-3). Es el quinto triunfo, en seis partidos, que el tenista de Santiago ha logrado contra su compatriota. Aunque no coincidían desde el Masters Series de Roma de hace dos temporadas.
Ganador este año en Viña del Mar al principio del año, su undécimo título, jugará en segunda ronda contra el francés Josselin Ouanna, que batió al estadounidense Rajaev Ram, por 7-6(7), 6-3, 3-6, y 6-3.
El tenis chileno, sin embargo, conservó a su otro representante, Paul Capdeville, que careció de contratiempos en su partido contra el rumano Viktori Crivoi (6-3, 6-0 y 7-6(2)) y avanzó a la segunda ronda del Abierto de Estados Unidos, último Grand Slam de la temporada, donde podría encontrarse con el segundo favorito, el británico Andy Murray.
"Con Murray he entrenado hace un año. Le conozco. Es muy inteligente para encontrar tus errores y que sabe manejar bien los tiempos. Pero dentro de los top ten es de los que más te deja jugar y eso me da más tranquilidad", dijo el chileno, que hace dos años ya experimentó en el recinto principal de Flushing Meadows.
Resultados de la jornada