Las agencias ven los efectos positivos en la devaluación del bolívar a corto plazo


Las grandes agencias de calificación aseguraron hoy que la devaluación del bolívar venezolano tendrá efectos positivos a corto plazo en ese país, aunque alertaron de que podría elevar la inflación y prolongar la recesión.


Standard & Poor's (S&P) elevó la previsión de evolución de su calificación sobre la deuda de Venezuela de "negativa" a "estable", ya que "la fiscalidad y el balance de transacciones con el exterior mejorarán".


El Gobierno venezolano ha establecido un sistema dual de tipo de cambio, con una paridad de 2,6 bolívares por dólar para la importación de bienes básicos (como medicinas y algunos alimentos) y otra de 4,3 bolívares por dólar para el resto de bienes y servicios, incluido el petróleo, lo que supone una devaluación de su moneda del 20,9 por ciento y del 50 por ciento, respectivamente.

 

S&P, que mantiene su calificación de "BB-" para la deuda de Venezuela en moneda extranjera y de "B" para la local, explicó que desde diciembre de 2008, cuando se fijó la perspectiva "negativa", el Gobierno ha implementado políticas para mejorar sus ingresos y reducir su déficit.


Su analista Roberto Sifón Arévalo explicó que la perspectiva de "estable" tiene en cuenta los riesgos asociados al intervencionismo -que merma la inversión extranjera directa y el crecimiento- y la presión existente para que aumente la inversión pública de cara a las próximas elecciones legislativas.


"Si los indicadores fiscales y externos siguen mejorando y si el Gobierno se las arregla para fortalecer las finanzas públicas y se compromete a fomentar más su política de inversión y crecimiento, las calificaciones sobre Venezuela podría mejorar", aseguró.

 

Por su parte, el economista jefe para América Latina y Estrategia de Renta Fija de Moody's, David Becker, aseguró que la devaluación aumentará la capacidad de pago a los tenedores de bonos venezolanos.


"La devaluación es un paso necesario para mantener las cuentas fiscales en un patrón sustentable en el corto plazo y debe de apoyar a los precios de los bonos al mejorar la capacidad de pago", explicó Becker en una nota a clientes, en la que también advirtió de que la estabilidad macroeconómica "sigue condicionada a unos altos precios del petróleo".


El director de Deuda Soberana de Fitch, Erich Arispe, aseguró en un comunicado que, en cualquier caso, el déficit público de Venezuela podría reducirse hasta el 3,1 por ciento en 2010, por lo que mantiene su calificación de "B+" para la deuda a largo plazo en moneda extranjera, así como su previsión de "estable".

 

Juan Pablo Fuentes, de Moody's Economy.com -subsidiaria de Moody's y dedicada a la consultoría y a la investigación económica y financiera-, defendió que "la devaluación contribuirá a mejorar las finanzas del Gobierno durante 2010, pues generará el doble de bolívares por cada dólar de exportación de petróleo".


En su opinión, el aspecto negativo de la medida es que la devaluación generará inflación en un país que ya tiene la más alta de América Latina, lo que a su vez perjudicará a los consumidores y prolongará la recesión "hasta muy pasada la segunda mitad del año".


"La decisión del Gobierno se imponía claramente desde hace ya tiempo", defendió Fuentes, quien recordó que el tipo de cambio oficial de 2,15 bolívares por dólar se fijó en febrero de 2005 y, desde entonces los precios en Venezuela han aumentado un 162 por ciento.

 

En su opinión, "la devaluación no corregirá el problema a largo plazo debido al rechazo del Gobierno a complementarla con otras medidas dirigidas a estimular la inversión privada" y a la progresiva, "radicalizando su política intervencionista".


Según el analista de Moody's, a corto plazo la devaluación generará un claro incremento de los ingresos nominales, lo que reducirá a la mitad el déficit fiscal de 2010 hasta el tres por ciento, aunque "los beneficios tendrán una corta vida", ya que la inflación se duplicará y alcanzará el 60 por ciento hacia finales de año.


Desde el ámbito empresarial, algunas empresas estadounidenses también se pronunciaron hoy sobre la medida, entre ellas Colgate Palmolive, que espera una ganancia de 60 millones de dólares en el primer trimestre de 2010 gracias al efecto impositivo de la devaluación.


Sin embargo, luego verá cómo su beneficio cae hasta seis centavos por acción en los siguientes trimestres del año, porque el dinero que obtenga en ese país equivaldrá a menos dólares, un efecto que también sufrirán otras empresas extranjeras.


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101 años de Panamá América

 
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