Las autoridades canadienses anunciaron hoy que mañana destruirán un dique en la provincia de Manitoba para impedir la inundación de la ciudad de Brandon, de unos 40.000 habitantes, ante la constante crecida de las aguas.
La región, situada en el centro del país, esta siendo afectada por las peores inundaciones de la historia. El lunes, las autoridades ordenaron la evacuación de unas 1.000 personas ante el temor de que las aguas desbordasen las barreras colocadas en los últimos días por el Ejército canadiense y grupos de voluntarios.
En total, cerca de 3.000 personas han sido evacuadas en Manitoba por las inundaciones.
La destrucción del dique, prevista para las 08.00 hora local (13.00 GMT), aliviará la presión en el río Assiniboine pero también significará que hasta 500 viviendas resulten afectadas por las aguas.
Hoy, el primer ministro canadiense, Stephen Harper, visitó Brandon, la segunda ciudad más importante de Manitoba, que se encuentra en estado de emergencia, así como otras zonas afectadas por las inundaciones.
"Hoy vi de primera mano el daño causado por las graves inundaciones a lo largo del río Assiniboine y observé el fantástico trabajo y dedicación de los hombres y mujeres de las Fuerzas Armadas canadienses que han acudido a ayudar sus compatriotas", dijo hoy Harper a través de un comunicado.
El Ministerio de Defensa canadiense ha desplegado en la provincia cerca de 900 soldados y tres helicópteros, aunque las autoridades canadienses dijeron hoy que añadirán unos 100 soldados al contingente que ya se encuentra en la región.