Las autoridades salvadoreñas investigan hoy un incendio que destruyó nueve autobuses del servicio público, uno de los sectores más asediados por la delincuencia en el país, y que elevó a 35 las unidades incineradas este año.
El incendio se desató ayer en un predio del poblado de Zaragoza (20 kilómetros al sur de San Salvador), donde permanecían varias unidades de la ruta 42, dijo hoy a Efe Catalino Miranda, presidente de la Federación de Cooperativas de Aprovisionamiento de Empresarios Transportistas Salvadoreños (Fecoatrans).
Las primeras hipótesis, según Miranda, apuntan a "mano criminal", debido a que las llamas se desataron en una esquina del estacionamiento al aire libre y se propagaron hacia las unidades, en momentos en que el vigilante no se encontraba.
El director del cuerpo de bomberos, Ábner Hurtado, dijo que las primeras indagaciones indican que el fuego "fue provocado" y que "podría haber comenzado en la parte posterior del local".
"Las autoridades tenemos que encontrar las evidencias que nos verifiquen lo que planteamos", declaró a la prensa local.
"Queremos que se esclarezca lo ocurrido para que estos hechos no se sigan dando", aseguró, por su parte, Miranda, a cuya empresa pertenecían los vehículos, e indicó que la zona es "muy conflictiva" por la presencia de pandillas.
El empresario señaló que se investigan distintas hipótesis, entre ellas la posibilidad de que se deba a competencia desleal o a "resentimientos internos" de parte de algunos empleados.
Detalló que las pérdidas ascienden a 250.000 dólares, pero estimó que esa cifra puede aumentar hasta 500.000 dólares si se calcula el costo por la no prestación del servicio y la reposición de las unidades.
Según cifras de los empresarios del transporte, en lo que va del año 35 vehículos han sido incinerados, en su mayoría en ataques perpetrados por grupos delincuenciales.
Miranda ha denunciado que los transportistas han pagado durante este año unos 18 millones de dólares por concepto de extorsiones.