Sostenga bien su pelota, nunca la deje caer el aro y asegúrese que su malla pueda estirarse.
Para las bailarinas olímpicas que salieron al tapiz el jueves en el inicio de la competencia de gimnasia rítmica, todo era cuestión de tiempo y precisión.
Más estética que atlética, la gimnasia rítmica es muy vistosa para la televisión cuando las competidoras vestidas glamorosamente van con el aro, la pelota, las clavas o la cinta para iniciar sus complicadas rutinas.
No tiene nada que envidiarle al patinaje sobre hielo o al baile de salón.
Definitivamente, el exceso de maquillaje no resta puntos en este circo deportivo que es hermoso a la vista y requiere de mucha habilidad, especialmente en la rutina de rebotes de pelota.
Obviamente, se requieren años de preparación para realizar cada giro o vuelta en actuaciones de 90 segundos.
El adornado control de balón de la rusa Irina Tchachina fue muy admirado por los jueces, que en el pasado fueron blanco de mucha controversia por decisiones ardientemente disputadas.
"Los jueces son muy estrictos y las medallas de oro y plata son difíciles de ganar para mí", dijo la china Ling Zhong.
La británica Hannah McKibbin tuvo el infortunio de ver como se le resbaló la pelota. El labio inferior le temblaba cuando su desalentador puntaje aparecía en el tablero.
Sonrisas permanentes estaban a la orden del día cuando las cámaras apuntaron hacia ella para captar su reacción.
Para la búlgara Elizabeth Patsieva, la clave es el control. "El aire acondicionado está un poco intenso y debemos tener mucho cuidado con la cinta", explicó.
La estadounidense Mary Sanders salió al tapiz el día de su cumpleaños número 19, pero comentó: "Me olvidé por completo porque estaba concentrada".