Desprendimiento
- Dios da la oportunidad de trabajar y pone pruebas, muchas se tornan hermosas, más cuando hay un menor presente, pues la inocencia que brindan es única y hermosa.
- Sor Lourdes Reis
- Hogar Malambo
El proceso
- Requisitos de adopción nacional
- 1. Certificado de nacimiento de la persona o personas interesadas en adoptar.
- 2. Certificado de matrimonio o prueba de la unión de hecho si fuera el caso.
- 3. Certificación de trabajo u otro documento que permita establecer la capacidad de satisfacer las necesidades materiales del niño, niña o adolescente.
- 4. Certificados médicos de buena salud física y mental, expedidos por una institución del Estado.
- 5. Dos fotografías recientes tamaño carné a colores.
- 6. Fotografías a colores, tamaño postal, de la fachada, del interior y de la parte posterior de la residencia de la persona o personas solicitantes.
- 7. Las demás establecidas por la ley o el reglamento.
- Requisitos de adopción internacional
- 1. Estudio sicológico de las personas solicitantes que incluya entrevistas clínicas y pruebas sicológicas realizadas y avaladas por la autoridad central del país de recepción.
- 2. Evaluación social de las personas solicitantes, realizada por la autoridad central del país de recepción.
- 3. Historial policivo expedido por la autoridad correspondiente.
- 4. Copia del pasaporte, debidamente apostillada o autenticada por el cónsul de Panamá en dicho país.
- 5. Copia autenticada de la autorización para ingresar al adoptado al país de recepción.
- 6. Autorización para adoptar expedida por la autoridad central competente en materia de adopciones en el país de recepción.
- 7. Compromiso de seguimiento de la adopción, por parte de la autoridad central del país de recepción, por un término de tres años.
- 8. Informe de entrevista a los hijos e hijas mayores de siete años de las personas adoptantes, en caso de que existan, que refleje la opinión del niño, niña o adolescente respecto a la adopción, realizada por la autoridad central del país de recepción.
- 9. Certificado de participación en la escuela para padres y madres adoptivos, expedido por las autoridades centrales en materia de adopción de otras naciones reconocidas por la República de Panamá.
A pesar de que desde los siete años Moisés se encuentra con una familia que le abrió las puertas para que tuviera un hogar sustituto, a la fecha el proceso para incorporarse a ella legalmente sigue en trámite; incluso, este joven cumplirá su mayoría de edad en febrero. Han pasado 11 años sin que se concrete el proceso.
El expediente de Moisés se ha visto retrasado debido a que fue hasta ahora que se comprobó que su madre biológica logró registrarlo con un nombre. Esto significa que cuando el niño entró al albergue no fue inhabilitado por las autoridades pertinentes para que sus padres biológicos no lo reclamaran.
A diferencia de Moisés, quien logró el calor de un hogar sustituto, menores que se encuentran en el Hogar San José de Malambo, ubicado en el distrito de Arraiján, esperan optar por una familia con la cual compartir.
El espectro del riesgo social acosa a cada uno de esos niños y adolescentes, que guardan en su sonrisa la inocencia que muchas veces fue acechada por la violencia de sus padres o por la carencia de ellos.
Son infantes que demuestran cariño para recibirlo y algunos de ellos esperan ser seleccionados por alguna pareja para conformar una nueva familia, quizás el hogar que nunca han tenido.
Entre los menores existe atención especial para algunos: son niños con discapacidad que, aunque pocos, también han llegado al albergue debido a los problemas que cada día aumentan en el contexto familiar.
Sor Lourdes Reis lleva una tarea difícil, pero impregnada de dedicación y amor. Ella junto con un grupo de hermanas y colaboradores llevan la batuta del hogar.
“Es una labor ardua, pero que satisface, el sacrificio está, pero más vale la sonrisa de un niño, un abrazo o un gesto de cariño”, comenta la directora del centro para infantes.