El ex diputado Sigifredo López, secuestrado en 2002 y el único sobreviviente de la matanza de un grupo de ex legisladores colombianos cautivos, fue entregado hoy por las FARC en un operativo humanitario que devolvió la libertad a seis rehenes desde el pasado domingo.
López fue secuestrado junto a otros once diputados el 11 de abril de 2002 en la sede del Legislativo regional de Cali, capital del suroccidental departamento del Valle del Cauca, y sobrevivió a la masacre de este grupo el 18 de junio de 2007.
Este político es, además, el último de seis rehenes que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) se comprometieron en diciembre pasado a liberar de forma unilateral.
Hoy fue recogido en las selvas del suroeste colombiano por una misión formada por la Cruz Roja Internacional, la senadora Piedad Córdoba y pilotos de Brasil, país que aportó también dos helicópteros para la misión humanitaria.
A su llegada a Cali, y tal como hizo el ex gobernador del Meta Alan Jara cuando fue liberado el martes, López pidió "el intercambio de prisioneros" como primer paso para lograr la paz en Colombia.
"Hay que decidir la liberación unilateral de todos los civiles y el intercambio de prisioneros combatientes", manifestó en sus primeras declaraciones como hombre libre tras casi siete años encadenado en las selvas colombianas.
Esta es la única "posibilidad de traer con vida a los 22 militares (y policías) que en estos momentos están amarrados a un árbol desde hace 10 años", afirmó.
El liberado se refería al grupo de secuestrados que las FARC consideran canjeables por medio millar de rebeldes presos.
"Las FARC, los guerrilleros, tienen la orden perentoria de asesinar a los indefensos apenas sientan el primer helicóptero o la primera bala", indicó antes de aclarar cómo se desencadenaron los acontecimientos aquel fatídico 18 de junio de 2007, cuando fueron masacrados sus once compañeros.
En la declaración más esperada del día, el ex diputado confirmó que los once legisladores del Valle fueron asesinados vilmente por las FARC y que esa matanza no se produjo durante un enfrentamiento con el Ejército.
Así echó abajo la versión de las FARC, según la cual los diputados habían muerto durante una supuesta operación militar de rescate.
"Allí no hubo combate, ni helicópteros, ni nada", detalló al explicar que él se salvó porque había sido castigado y encadenado en un lugar apartado días antes porque había elevado la voz en una discusión con otro cautivo.
Tras cuatro días aislado, en la mañana del 18 de junio de 2007 escuchó primero dos disparos, a continuación otros dos, para después oír largas ráfagas.
"Me tiré al piso, pensé que era un rescate. Es lo único que recuerdo (...). Estaba tirado, y después de tres minutos empezaron unas ráfagas. Esa vaina duró una hora", agregó.
Días después supo por la radio que sus compañeros habían muerto. "No puedo decir qué paso porque no sé. Yo imaginaba un rescate, pero si hubiera habido un rescate, hubiera escuchado helicópteros, si hubiera habido un rescate, la guerrilla no hubiera estado allí", matizó en su relato.
López también tuvo palabras de agradecimiento hacia la senadora opositora Piedad Córdoba, quien intermedió en su liberación, de quien dijo: "Se me parece a esa mujer valerosa de las novelas de (el Nobel José) Saramago", antes de hacer un llamado a la reflexión tanto a la oposición como al Gobierno para lograr la paz en el país.
"Aquí la oposición acusa a (Álvaro) Uribe de ser un paramilitar, el presidente a la oposición de ser amiga del terrorismo. Eso lo están escuchando ciudadanos de a pie y se ha demostrado que el pueblo cuando escucha que la violencia es legitimada desde el poder, repite esas acciones", aseveró.
"Quiero invitarles a encender la vela de la libertad, de la tolerancia, de la democracia, al gran consenso nacional", manifestó.
Por su lado, el mandatario de Colombia, Álvaro Uribe, agradeció a su colega brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, el apoyo logístico prestado durante la entrega de los seis secuestrados, al tiempo que daba la bienvenida a la libertad a Sigifredo López.
Y es que Brasil puso a disposición de la misión humanitaria dos helicópteros y la tripulación.
Los rehenes que las FARC han liberado desde el domingo son los policías Alexis Torres, Walter José Lozano, Juan Fernando Galicia, el soldado William Giovanni Domínguez, el ex gobernador del Meta Alan Jara y el ex diputado López.
Uniformados secuestrados en la lista de "canjeables"
- Pablo Emilio Moncayo Cabrera, cabo primero del Ejército: perdió la libertad el 21 de diciembre de 1997, cuando a sus 18 años custodiaba la base de comunicaciones del cerro de Patascoy, en el departamento de Nariño (sur del país).
- Libio José Martínez Estrada, cabo segundo del Ejército: fue secuestrado en Patascoy (Nariño) el 21 de diciembre de 1997, día en el que murieron 10 militares y 18 más perdieron la libertad.
- Luis Arturo García, cabo primero del Ejército: cayó en poder de las FARC el 3 de marzo de 1998 durante la toma de El Billar, Caquetá (sur), en la que 30 soldados murieron y 60 fueron secuestrados.
- Luis Alfonso Beltrán Franco, cabo primero del Ejército: fue capturado por las FARC el 3 de marzo de 1998 en El Billar, Caquetá (sur).
- William Donato Gómez, teniente del Ejército: se desempeñaba como comandante de la Base de Miraflores, Guaviare (sur), cuando en medio de combates fue tomado cautivo el 3 de agosto de 1998.
- Robinson Salcedo Guarín, cabo primero del Ejército: fue secuestrado el 3 de agosto de 1998, cuando unos 800 guerrilleros de las FARC atacaron la Base de Miraflores, Guaviare (sur).
- Luis Alfredo Moreno, cabo primero: fue tomado cautivo tras el ataque guerrillero a la Base de Miraflores, Guaviare (sur) el 3 de agosto de 1998.
- Harbey Delgado Argote, sargento del Ejército: fue secuestrado el 3 de agosto de 1998 en la toma a la Base de Miraflores, Guaviare (sur).
- Luis Herlindo Mendieta: Es el primer uniformado en alcanzar el grado de General de la Policía en cautiverio y por ello es considerado la nueva "joya de la corona" de las FARC. Fue el hombre que dirigió la operación de resistencia durante la toma a Mitú, Vaupés (sureste), el 1 de noviembre de 1998.
- Enrique Murillo Sánchez, capitán de policía: repelió por 72 horas el ataque de unos mil guerrilleros a Mitú, capital del departamento de Vaupés (sureste) y fue secuestrado el 1 de noviembre de 1998.
- César Augusto Lasso Monsalve: Del sargento secuestrado en Mitú, Vaupés (sureste), el 1 de noviembre de 1998, no se tuvieron noticias durante los primeros seis años de cautiverio.
- Jorge Humberto Romero, subintendente de la Policía: en Puerto Rico (Meta, centro), fue privado de la libertad el 10 de julio de 1999.
- José Libardo Forero Carrero, cabo primero de la Policía: fue tomado como rehén en Puerto Rico (Meta, centro) el 10 de julio de 1999.
- Jorge Trujillo Solarte, subintendente de la policía: su secuestro se produjo en Puerto Rico (Meta, centro) el 10 de julio de 1999.
- Carlos José Duarte Rojas, subintendente de la policía: fue secuestrado en Puerto Rico (Meta, centro) el 10 de julio de 1999.
- Wilson Rojas Medina, subintendente de la Policía: fue secuestrado tras la toma de Puerto Rico (Meta, centro) el 10 de julio de 1999.
- Álvaro Moreno, subintendente de la Policía: fue secuestrado el 9 de diciembre de 1999 en Curillo (Caquetá, sur).
- Elkin Hernández Rivas, subintendente de la Policía: capturado por las FARC el 14 de octubre de 1998, cuando se desplazaba al municipio de Paujil (Caquetá, sur).
- Edgar Yezid Duarte Valero, capitán de la Policía: fue secuestrado el 14 de octubre de 1998 en Paujil (Caquetá).
- Guillermo Javier Solórzano, capitán de la Policía: fue secuestrado por las FARC el 4 de junio de 2007, en Miranda (Cauca, suroeste), cuando se encontraba en una finca.
- Luis Alberto Erazo Maya, sargento de la Policía: secuestrado en Curillo (Caquetá, sur) el 9 de diciembre de 1999.
- Salín Antonio San Miguel Valderrama, cabo primero del Ejército: perdió la libertad el 23 de mayo de 2008 en un enfrentamiento en Tambo (Tolima, centro).