Las mujeres marcaron hoy el inicio de la 47 Legislatura en Uruguay después de que dos parlamentarias asumieran por primera vez en la historia la dirección de las dos cámaras, dominadas por el izquierdista Frente Amplio.
En la apertura de la legislatura, que se realizó en la sede de la Asamblea General en Montevideo, Ivonne Passada, abogada de 54 años, asumió la presidencia de la Cámara de Diputados para los próximos cinco años.
Mientras que Lucía Topolansky, de 65 años, asumió como responsable de la cámara alta, tras ser la más votada en las elecciones del 25 de octubre, aunque ocupará ese cargo sólo hasta el 1 de marzo, cuando Danilo Astori asuma como vicepresidente del país, ya que constitucionalmente debe ostentar la titularidad del Senado.
Ese mismo día Topolansky tendrá que tomar juramento e investir a su esposo, el ex guerrillero José Mujica, como presidente del país, un hecho también inédito en la historia uruguaya.
Topolansky, como su marido, es una ex integrante del Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros, guerrilla que combatió a varios Gobiernos constitucionales y a la dictadura militar en los años sesenta y setenta del siglo pasado.
Al igual que él pasó varios años de su vida en la cárcel por su pertenencia a ese grupo, que protagonizó secuestros, asaltos y asesinatos, y que fue duramente reprimido por las Policía y el Ejército.
Hoy, un cuarto de siglo después, pasó revista a las tropas que desfilaron en su honor frente al Parlamento entre los aplausos del resto de legisladores y de varios centenares de personas que se aproximaron a presenciar la ceremonia de instalación de las cámaras parlamentarias.
El acceso de dos mujeres a los puestos de mayor importancia del Poder Legislativo fue reconocida por casi todos los diputados y senadores que este lunes tomaron posesión de sus cargos.
Passada, que fue elegida por unanimidad por todos los diputados, incluidos los de los opositores Partido Nacional, Colorado e Independiente, también lo destacó en su discurso de apertura.
"Este es un día especial, no por una cuestión de género, sino porque se pagan deudas que la democracia le debe a nuestro pueblo", dijo.
En ese sentido, la abogada y sindicalista de 54 años pidió que su asunción y la de Topolansky fueran un homenaje para las mujeres trabajadoras del campo, las madres solteras, las afrodescendientes y "las que aún buscan a sus hijos desaparecidos", entre otras.
La representación femenina en el Parlamento de Uruguay es una de las más bajas de América, pese a que en esta legislatura su porcentaje pasó del 14 al 18 por ciento, dijo a Efe la diputada del Partido Nacional Verónica Alonso.
"La asunción de Topolansky y Passada es importante y nos alegra a todas, porque es una señal muy fuerte de que la mujer no necesita de cuotas para llegar a puestos de responsabilidad, que se logran por el esfuerzo personal", afirmó la diputada opositora.
Los 30 senadores, que serán 31 cuando asuma Astori, y 99 diputados uruguayos que comenzaron hoy sus funciones en el Legislativo fueron elegidos en las urnas el pasado 25 de octubre.
Gracias al 47,96% de los votos cosechados entonces, el izquierdista Frente Amplio, al que pertenece el actual presidente Tabaré Vázquez, mantendrá su mayoría en ambas cámaras: 16 de 30 asientos en el Senado (17 de 31 con el vicepresidente) y 50 de 99 en Diputados. En la cámara alta solamente 4 serán mujeres y en la baja 15.
El partido con mayor número de mujeres por diputado es el Colorado, el tercer grupo más votado en las últimas elecciones y que en 2004 perdió una hegemonía de casi 150 años en el poder. Le siguen el Frente Amplio y el conservador Partido Nacional, la segunda fuerza del país.
En el Senado el grupo oficialista es el único que tiene representación femenina.
Según datos legislativos, desde el restablecimiento de la democracia, en 1985, solamente 29 mujeres han llegado al Parlamento.
En 2009 fue aprobada una ley que obligó a los partidos a incluir al menos una mujer por cada dos hombres en las listas de los comicios internos de junio pasado. Está previsto que esta cuota se aplique también en las elecciones generales y locales en 2014.
La representación femenina en los Parlamentos del mundo sigue siendo baja
El porcentaje de mujeres en los Parlamentos nacionales del mundo es de 18,7%, según un estudio hecho por la Unión Interparlamentaria (UIP) a partir de datos suministrados por los propios poderes legislativos hasta el 31 de diciembre del pasado año.
De los 44.214 legisladores contabilizados a esa fecha en los parlamentos estudiados, solo 8.267 eran mujeres.
La UIP indica que si se tienen en cuenta solo a los Parlamentos unicamerales y a las cámaras bajas de los bicamerales el promedio se eleva al 18,9% y en el caso de las cámaras altas o Senado baja a un 17,6%.
Hoy, cuando se inicia una nueva legislatura en Uruguay, fruto de las elecciones del 25 de octubre, Ivonne Passada asume la presidencia de la Cámara de Diputados y Lucía Topolansky la del Senado, aunque esta última solo estará en ese puesto hasta el 1 de marzo, cuando su esposo, José Mujica, asumirá como presidente de Uruguay y Danilo Astori como vicepresidente y titular de la cámara alta.
A pesar de su tradición democrática, Uruguay es uno de los países de América Latina en los que la mujer tiene menos participación activa en la política, lo que según el secretario de la cámara de senadores, Hugo Rodríguez, se debe a "cuestiones culturales".
Las estadísticas de la UIP confirman que el grado de representación de la mujer en los órganos legislativos de un país no es directamente proporcional al desarrollo social o económico. También revelan que el machismo que se atribuye a muchos países latinos no se refleja en la composición de sus Parlamentos.
Hay países muy desarrollados como Francia y EE.UU. que están en la mitad de una tabla de 187 países hecha por la UIP en función del grado de representación femenina en los poderes legislativos.
Por regiones son los países nórdicos los que tienen un mayor porcentaje de mujeres en sus legislativos (42%), pero Ruanda, el país del mundo líder en este aspecto, es africano.
En América el promedio es el del 22%, en Europa del 21,4%, en Asia del 18,5%, en el África Subsahariana del 18%, en el Pacífico del 15,3% y en los estados árabes del 9,6%.
Ruanda tiene un 56,3% de legisladoras en la cámara baja (Diputados) y un 34,6% en la alta (Senado), según la clasificación de 187 países hecha por la UIP.
Le sigue Suecia, con un 46,4% en su única cámara legislativa, y Sudáfrica, con un 44,5% en la Cámara de Diputados y un 29,6% en el Senado.
El cuarto país y primero de América es Cuba con 43,2% mujeres miembros de la Asamblea Nacional del Poder Popular, 265 de 614 escaños.
En el décimo puesto está Argentina (38,5% en la Cámara de Diputados y 35,2% en el Senado), seguido de Costa Rica, en el puesto decimosegundo, con 36,8% en su Asamblea Legislativa.
España está en el puesto número 13, con 36,6% y 30,8%, y Andorra en el 14, con un 35,7% en su Congreso (unicameral).
Les siguen Ecuador, en el puesto 19, con 32,3%, México, en el 27, con 28,2% y 18%, Perú, en el 30, con 27,5%, y Portugal, en el 31, con un 27,4% de mujeres en la Asamblea de la República.
Todavía por encima de la media mundial están Nicaragua (puesto 57), con un 20,7% de mujeres entre sus parlamentarios, República Dominicana (puesto 59), con un 19,7% de diputadas y un 3,1% de senadoras, y El Salvador (puesto 61), con un 19%.
Por debajo de la media, pero por encima de EE.UU., Israel, Irlanda, la República Checa y Hungría, se encuentran Venezuela (puesto 65) con un 18,6 % de mujeres en su Asamblea Nacional, Chile (puesto 80), con un 15% de diputadas y un 5,3% de senadoras, y Uruguay (puesto 83), con 14,1% y 13,3%, porcentajes correspondientes a la legislatura anterior a la que hoy se inicia.
Paraguay (puesto 91), Guatemala (94), Brasil (107), Panamá (110), Colombia (111) son los últimos de los países latinoamericanos de los que la UIP dispone de datos completos.
En Paraguay hay un 12,5% de mujeres en la cámara baja y un 15,6% en la alta, en Guatemala es de un 12% en la única cámara existente, en Brasil los porcentajes son del 9% y el 12,3%, en Panamá un 8,5%, y en Colombia, un 8,4% y un 11,8%.
Estados Unidos comparte el puesto número 74 de la tabla con Turkmenistán, por tener un 16,8% de personas de sexo femenino en la cámara de representantes y un 15,3% en la de senadores.
Francia está en el puesto 63 con un 18,9% y un 21,9%.