Las mujeres panameñas necesitan más oportunidades


La mujer panameña está preparada para hacer los mismos trabajos que desempeñan los hombres, porque ambos son iguales en capacidad e inteligencia y lo único que hace la diferencia es el sexo, así opina la Secretaria General de Convergencia Sindical, Julia Suira.
Al celebrarse mañana 8 de marzo el Día Internacional de la Mujer, la dirigente sindical considera que con esta celebración se hace justicia a las mujeres del mundo, dado el hecho que se designa una fecha para resaltar el trabajo femenino, labor que en la mayoría de las veces tiene que ser doble, porque además de hacer un trabajo remunerado también debe rendir su jornada hogareña.
Julia Suira, se agita en el movimiento sindical desde 1977, cuando tras un incidente laboral en la fábrica de confección de ropa donde trabajaba, criticó con vehemencia el maltrato del que fue objeto una trabajadora por parte del empleador, tan sólo por dejar el puesto para hacer una necesidad fisiológica.
Señala la dirigente de Convergencia Sindical que existen en Panamá y el mundo mujeres con muchos valores y aptitudes, capaces de hacer los mismos trabajos que realizan el sexo opuesto, sólo que la misma sigue siendo marginada por el hombre que se opone a abandonar el denominado "machismo".
Tiene 22 años dedicados a la lucha contra las injusticias de la patronal contra la clase trabajadora. Desde muy joven sintió esos deseos de oponerse a lo injusto, debido a que ella es producto de un hogar que trabajó duramente en las fincas bananeras de Puerto Armuelles allá por los años 40.
Confiesa la dirigente que no tiene títulos universitarios, pero si una gran carrera sindical que la considera como la cima de sus mayores logros en su vida de trabajadora. Nos narra que entra a la vida sindical tras una consulta a la Central Istmeña de Trabajadores en 1977, luego de buscar asesoría para defenderse de los atropellos y abusos a los que eran sometidas por los jefes de turno en la fábrica de ropa donde laboraba.
Luego de esa consulta entra a formar parte del Sindicato de Trabajadores de la Industria Textil, y es designada por sus compañeros de trabajo en asamblea general como la primera representante ante la citada organización gremial.
Destaca la dirigente, que actualmente es Secretaria General de la agrupación Convergencia Sindical, compuesto en su mayoría por mujeres humildes que laboran en diversas empresas, pero que requieren de la ayuda y asesoría de un sindicato, para no caer en los desmanes de la patronal.
"Hago la salvedad que mi trabajo en defensa de las mujeres obreras es a título gratuito, porque así lo siento y porque hay muchas compañeras que necesitan de nuestra ayuda", sostuvo la dirigente.
Jubilada, pero dedicada a tiempo completo a la defensa de los intereses de la clase obrera, Julia Suira nos dice que es madre de un sólo hijo y abuela de seis muchachos, a los que adora mucho y dedica el restante tiempo que le queda para la convivencia familiar.
Como dirigente sindical ha ocupado relevantes cargos directivos y a asistido a muchísimos eventos y seminarios que le han permitido acumular una gran experiencia en estos menesteres.
Ha sido Secretaria General del Sindicato de la Industria Textil, Secretaria de Organización de la Federación de Trabajadores Textiles, Secretaria General Adjunta de la Central General de Trabajadores, Secretaría de Defensa de la CGTP entre otros puestos directivos.
Señala la señora Suira que para poder ser una buena defensa de un trabajador se necesita tener una buena formación sindical para conocer de todo. Explica que no sólo la ley laboral, sino conocer también sobre riesgos profesionales, las jubilaciones de los trabajadores, por lo que siempre aceptó el reto de asistir a los seminarios de capacitación sobre la relación laboral.
Dice que a pesar de que la dirigencia sindical le absorve la mayor parte de su tiempo, siente una gran satisfacción de cumplir con esa labor social sin el interés de ganar una salario, aún cuando hay quienes le señalan que por qué trabaja de gratis.
"Lo más importante es que uno da su tiempo a cambio de algo que no se compra con dinero, a cambio de algo que no puedo empeñar, a cambio de algo que no puedo vender, a cambio de algo que nadie me lo puede quitar que es la satisfacción que yo siento de ayudar a las compañeras", recalca la dirigente sindical.
Fue la primera mujer que coordinó en 1986 el Consejo Nacional de los Trabajadores (CONATO), y ese mismo año representó en Berlín, Alemania a los trabajadores panameños en un Congreso Mundial del Trabajo, en la que tuvo la oportunidad de dirigirse a un auditorio de 120 países representados por lo más granado de sus dirigentes sindicales (todos hombres), lo que llamó poderosamente a atención de los presentes.
Recientemente visitó Bolivia donde se celebró un congreso sobre Concertación Sindical, donde representó a Convergencia Sindical, central obrera de la cual es su actual Secretaria General Adjunta. En 1998 CONATO la incluyó en un reconocimiento a un grupo de dirigentes sindicales por su destacada labor gremialista, así como en 1996 formó parte de un grupo de ciudadanos destacados en "Panamá Sí Tiene Valores", además ha participado a nivel nacional en todo tipo de eventos.
La dirigente Julia Suira, es citada en el libro de Rolando Ordoñez, "Mundo Obrero" por sus luchas a favor de los trabajadores y por su gran perseverancia en atender los problemas de las clases sociales más necesitadas.
Nos cuenta que nació en el área bananera de Puerto Armuelles y realiza sus estudios primarios una parte en Finca Balso, comunidad colindante con la frontera tico-panameña en la región de Punta Burica, la otra en Finca Tres y obtiene su certificado de sexto grado en Finca Blanco.
LA MUJER ES EL EJE DE LA FAMILIA
Para la conspicua dirigente sindical, la mujer es el eje motor de la casa, porque se semeja al eje de una carreta, que no camina sin esa fundamental pieza. A diferencia del hombre la mujer está pendiente de todo porque es calculadora, planificadora y doble obrera, porque encima de la atención que ella tiene en el hogar debe trabajar en la calle devengando un salario.
Recordó que trabajando en sus días de obrera de la máquina de coser siempre sacaba cuentas de lo que haría con el Décimo Tercer Mes, de los cuadernos que podía comprar para la escuela, si podía comprar los zapatos estirando el presupuesto, además de saber qué es lo que compraría para la casa.
La mujer siempre ha llevado sobre sus hombros la conducción del hogar, es más interesada que el hombre en resolver los problemas económicos prioritarios de la familia. A manera de ejemplo citó que en muchas ocasiones le tocó escuchar a algunos de sus compañeros obreros recién cobrado el salario invitarse a reunirse para tomar algunos tragos de aguardiente, mientras que las mujeres son más difíciles de doblegar y son muy cuidadosas de su presupuesto familiar.
Recalcó que el país se inicia en la familia, porque las comunidades se forman de familias y las comunidades luego forman un país.
Añadió que en este Día Internacional de la Mujer, las mujeres panameñas deben estar más unidas, especialmente aquellas de origen humilde, pobre, porque siempre son las más marginadas y las más necesitadas, para que puedan juntas labrarse un futuro mejor para ellas y sus familias.
Dijo que durante su labor social a favor de las mujeres obreras, le ha tocado hacer el papel de consejera, una especie de sacerdote, para poder orientar a la mujer y ayudarlas, evitando siempre que estas se vean impulsadas a cometer un error ante la desesperación de no poder resolver los problemas de hambre en sus respectivos hogares.
La dirigente sindical dijo que recientemente le tomó mucho tiempo convencer a una compañera obrera, que se quedó sin empleo, que no conseguía trabajo porque ya no calificaba para un puesto, porque le insinuó que tomaría la última decisión de su vida ponerse una soga al cuelloÑante la desesperación de no poder resolver sus problemas.
Dijo comprender este tipo de realidades que viven muchas mujeres panameñas, ya que las mismas se sienten acorraladas sin poder encontrar una oportunidad de trabajo.
Agredeció mucho a Dios el haber escogido el camino de la dirigencia sindical, porque durante su trayectoria ha ayudado a muchas mujeres, y esto para la dirigente sindical es motivo de mucho orgullo.
Envió un mensaje a las mujeres del mundo para que no desmayen, y continúen luchando para lograr que haya para todas igualdad de derechos con respecto a los hombres en cuanto a las oportunidades de trabajos, ya sean en el sector estatal, como en el sector de la empresa privada.
AMBICIOSOS DESMEDIDOS SON EMPRESARIOS DEL CoNEP
La dirigente Julia Suira de Convergencia Sindical calificó de "ambiciosos desmedidos" a los empresarios agrupados en el Consejo Nacional de la Empresa Privada (CoNEP), y advirtió que el movimiento obrero jamás permitirá que se elimine el pago de horas extras de trabajo.
Dijo que la ambición de los empresarios no tiene límite, y es por eso que ellos atentan contra los derechos de los trabajadores e intentarán eliminar el pago de horas extras por laborar los días domingos, y las horas extraordinarias de los días comunes de trabajo.
Suira indicó que el CoNEP planteó esa propuesta a los candidatos presidenciales para reformar el Código de Trabajo durante la próxima administración de gobierno en contra de los trabajadores, pero en ningún lado proponen mejoras para el sector obrero.
Señaló que durante su vida como dirigente sindical ha observado muchas, pero muchas injusticias por parte del patrono, que le interesa más la condición mecánica de una sus máquinas que la salud de los trabajadores que hacen crecer sus empresas.
Como ejemplo citó que esto suele ocurrir con mucha frecuencia en las fábricas de ropa, que cuando se daña una máquina de producción, el empresario se esmera por gastar miles de dólares en comprar inmediatamente las piezas que se han dañado, sin embargo, se enferma una obrera, y no le preocupa su salud, muy por el contrario la obliga a seguir trabajando o le descuenta de su salario.
La dirigente de Convergencia Sindical, recalcó que se necesitan empresarios más humanos, que se interesen por la gente que hacen crecer sus empresas, porque en el sector laboral se dan muchas desigualdades. Explicó que las empresas cuentan con todos los abogados porque tienen recursos, mientras que los sindicatos no cuentan con esos recursos y tiene que irse a lo que dice la Ley, sin embargo, la ley también es transgredida por la patronal, porque en muchas ocasiones para ganar un conflicto laboral ellos compran a los funcionarios que tienen que resolver esas diferencias laborales.
DAMA TAXISTA ACEPTA RETO DE TRABAJAR COMO HOMBRE
Diana Elvira Mendoza, tiene cerca de tres meses de dedicarse ocasionalmente a trabajar su unidad de Taxi, demostrando con esto que las mujeres son capaces de realizar las mismas actividades de trabajo que desempeñan los hombres.
Madre de una niña y casada, cuenta que su esposo no está de acuerdo con el trabajo de taxista, pero lo desarrolla porque a su juicio, las necesidades del hogar son compartidas y el Taxi le genera ingresos para sostener el presupuesto hogareño.
Dice que en la calle, muchos se sorprenden de verla conducir su transporte selectivo, y le aconsejen que tenga cuidado porque no todo los pasajeros son bien intensionados. Labora cuatro y cinco horas diarias, porque tiene limitantes hogareñas que la obligan a hacer su labor de madre.
Al celebrarse mañana al Día Internacional de la Mujer, Diana Elvira, le manifiesta a todas las mujeres de Panamá que no se cohiban de trabajar en oficios que antes eran exclusivos de los hombres.
"Hay que dejar atrás los tabúes que existen alrededor de muchas mujeres de que la mujer sólo debía dedicarse a los trabajos de la casa, porque esos tiempos ya pasaron, y nosotras somos tan capaces de desempeñar funciones similares a la de los hombres", recalcó la joven taxista.
Reconoció que en la profesión de taxista existen muchos riesgos, pero que gracias d Dios en el tiempo que tiene de laborar en la misma no ha tenido mayores problemas, porque se cuida de no caer en problemas de la actividad.
Dijo que en cuanto a las oportunidades de trabajo que tiene la mujer panameña, las mismas son limitadas, porque muchas mujeres no son aceptadas para trabajar, porque hay limites de edad que afectan a aquellas mujeres que por una u otra razón salen a buscar trabajo, por primera vez, pasados los 30 años.
Definió que los patronos no deben evaluar a la mujer por su edad y belleza, sino por su capacidad productiva, porque se privan a muchas de lograr un empleo.
Aseguró que muchas mujeres son capaces de hacer trabajos mejores que los hombres, pero lo que sucede es que son discriminadas por estos, sencillamente porque sufren de celos profesionales y temen ser desplazados por las féminas.
Hizo un llamado a la futura administración de gobierno para que brinde mayores oportunidades a las mujeres para desempeñar cargos públicos importantes, porque a su juicio ello contribuirá a adecentar la administración pública, muy criticada en los últimos tiempos.


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101 años de Panamá América

 
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