Las principales patronales agropecuarias de Paraguay comenzarán mañana una movilización de protesta de dos días contra las constantes amenazas de invasiones de haciendas por parte de grupos de "sin tierra".
Héctor Cristaldo, uno de los dirigentes de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), ha reiterado hoy que no habrá bloqueo de rutas y que: "los productores saldremos a las rutas como ya lo hemos hecho en otras ocasiones con nuestras máquinas y vehículos".
La UGP agrupa a doce gremios de productores rurales, incluida la Coordinadora Agrícola del Paraguay (CAP), que en los años 1999, 2001 y 2002 ha secundado multitudinarias protestas conocidas como "tractorazo".
A diferencia de esas manifestaciones, realizadas para pedir la refinanciación de las deudas del sector, la reducción del precio del gasóleo y rechazar leyes impositivas, la patronal rural sacará sus tractores al costado de las rutas en repudio al asedio de los "sin tierra".
Tras la llegada al poder del presidente Fernando Lugo, el 15 de agosto pasado, miembros de organizaciones campesinas, algunas de ellas aliados del gobernante, han ocupado momentáneamente numerosas haciendas agrícolas.
Los "sin tierra", que hostigan principalmente a terratenientes brasileños afincados en Paraguay, que en su mayoría cultivan soja, primera fuente de ingreso de divisas del país, argumentan que el cultivo mecanizado depreda los bosques y contamina el medio ambiente.
También reclaman una reforma agraria que contemple asistencia técnica y crediticia, así como el acompañamiento integral de los organismos oficiales en los nuevos asentamientos campesinos.
Luego de una tregua de varias semanas, un grupo armado irrumpió esta semana en una finca del norteño departamento de Concepción y su líder, Casildo López, advirtió que no abandonarán este tipo de actos hasta que el Gobierno les ceda 10.000 hectáreas de tierra para repartir a los pobres.
Otro contingente de "sin tierra" incendió un depósito de la hacienda del brasileño Hildo Da Veiga, en el departamento de Caazapá, centro-sur, y destruyó tractores, maquinarias y equipos de labranza por valor de 400.000 dólares.
La presidenta de la Asociación de Productores de Soja (APS), Claudia Ruser, afirmó que el jefe de Estado "debe entender que nadie votó el 20 de abril por el clima de violencia e inseguridad que se vive hoy en el país".
La empresaria se refirió a la fecha de los comicios generales en los que el ex obispo Lugo se impuso al frente de una coalición de amplio espectro ideológico y puso fin a 61 años ininterrumpidos de Gobierno del Partido Colorado.
El "tractorazo" también ha motivado la adhesión de la poderosa organización patronal Federación de la Producción, la Industria y el Comercio (Feprinco), que ha convocado a diversos actos cívicos para este martes en las calles de Asunción.