Las empresas petroleras que operan en Argentina firmaron hoy con nueve sindicatos un acuerdo que suspende por seis meses las negociaciones salariales y establece una mesa de diálogo para analizar las cuestiones que afectan al sector.
El acuerdo de "paz social" fue firmado en la sede de la filial argentina de Repsol YPF, la mayor petrolera del país, ante representantes de los Ministerios de Trabajo y de Planificación y de los gobiernos de las principales provincias petroleras del país (Neuquén, Chubut y Santa Cruz).
Empresas y trabajadores constituyeron una mesa de diálogo permanente para todo 2009, cuya primera reunión se hará en marzo próximo.
Además, acordaron suspender por seis meses las negociaciones colectivas y paritarias vigentes "dentro de un marco de mantenimiento de las actuales condiciones salariales del empleo", señala el pacto.
Las partes analizarán si prorrogan esta suspensión cuando se reúna la mesa de diálogo.
En el acuerdo, petroleras y trabajadores manifestaron que la "actual crisis económica financiera internacional ha impactado en la realidad económica nacional y en particular en el sector hidrocarburífero argentino".
Por ello, añadieron, se hace necesario hallar "fórmulas comunes que apunten a restablecer los parámetros económicos y social de la actividad con especial atención a la situación particular del sector, las economías regionales y los intereses nacionales".
Igualmente, marcaron el "interés común" por el mantenimiento de adecuados niveles de producción y la preservación de las fuentes de trabajo y señalaron que será posible gracias a un "marco imprescindible de paz social y ausencias de conflictos".
En el acuerdo, las petroleras se comprometen a mantener los actuales salarios y a preservar los 30.000 puestos de empleos, a pasar de que en otros sectores económicos, afectados por la crisis global, se están recortando salarios, suspendiendo empleados e, incluso, en algunos casos, despidiéndolos.