Las petroleras que operan en Brasil tendrán que someter sus planes de emergencia al examen de auditorías externas, anunció hoy Carlos Minc, secretario de Medio Ambiente de Río de Janeiro, región que alberga las mayores reservas de crudo del país.
Minc afirmó que la primera petrolera que será obligada a revisar todos sus sistemas de respuesta a accidentes ambientales es la estadounidense Chevron, por el derrame de crudo ocurrido hace dos semanas frente a las costas de este estado.
"Vamos a exigir a todas las petroleras, tanto brasileñas como extranjeras, que paguen auditorías internacionales para supervisar su capacidad de hacer frente a desastres ambientales", dijo Minc en una rueda de prensa con corresponsales extranjeros.
El funcionario afirmó que el vertido de Chevron "encendió la luz roja" y reclamó mayor seguridad en la exploración de crudo en los yacimientos de la región petrolera del presal, ubicada en aguas ultraprofundas del Atlántico y cuyas reservas podrían quintuplicar el volumen de crudo producido en Brasil.
Sobre el vertido de Chevron, ocurrido el 8 de este mes en un pozo del campo de Frade, a 370 kilómetros de la costa, Minc calculó que se derramaron al mar 15.000 barriles de crudo, número que contrasta con los 2.400 barriles calculados por la empresa.
La mancha de crudo prácticamente se ha disipado ya, aunque los órganos medioambientales temen que dos tercios del crudo derramado permanezcan bajo la superficie del mar y puedan llegar a las playas cariocas en las próximas semanas en forma de pelotas, según Minc.
El secretario admitió que no fue el mayor vertido ocurrido en Brasil o Río de Janeiro, pero denunció los "errores primarios" y manipulaciones de pruebas supuestamente cometidos por Chevron.
Minc acusó a la compañía de "maquillar" una fotografía para esconder la real dimensión del derrame de crudo y denunció la falta de un programa de emergencia tras el accidente que, según él, "se podía haber evitado" siguiendo las orientaciones de los geólogos.
Según el responsable de Medio Ambiente, la Agencia Nacional del Petróleo (ANP) estudia inhabilitar a Chevron para participar en nuevas licitaciones en los próximos cinco años.
También aseguró que la Policía Federal analiza la posibilidad de presentar cargos penales contra siete directivos de la compañía, que podrían enfrentarse a condenas de hasta cuatro años de prisión.
El Instituto Brasileño de Medio Ambiente (Ibama) multó el pasado lunes a Chevron con 50 millones de reales (unos 28 millones de dólares), la ANP estudia aplicar otras dos sanciones por esa cuantía y el Gobierno de Río va a presentar una demanda civil para pedir una indemnización de 100 millones de reales (unos 56 millones de dólares), aseguró Minc.
El presidente de Chevron Brasil, George Buck, pidió hoy "disculpas sinceras" al pueblo brasileño en una audiencia en la Cámara de los Diputados en la que manifestó que la compañía tiene un "profundo respeto por Brasil" y por sus ciudadanos.