Las protestas en el sur de Perú contra la minería viven hoy una jornada de tensa calma, mientras los huelguistas abandonan la capital de la región temporalmente para realizar relevos y en Lima se continúa con el diálogo que busca una solución final al conflicto.
A pesar de que fuentes policiales confirmaron a Efe que en las ciudades de Puno y Juliaca la situación es de total normalidad, con la apertura de los comercios y la habitual circulación de transporte público, los representantes de los huelguistas confirmaron que la medida de fuerza continuará hasta que se logren sus objetivos.
Hoy se cumplen 20 días de huelga indefinida en esta región del país, situada unos 1.000 kilómetros al sur de Lima, y en la que los manifestantes, muchos de ellos pertenecientes a la etnia Aimara, reclaman al Ejecutivo que escuchen sus reclamos en contra de la minería en la zona.
Según explicó a Efe el vocero del Frente de Defensa de Recursos Naturales en la Región Sur de Puno, Walter Aduviri, los pobladores que se habían movilizado a la capital Puno para apoyar las protestas retornaron a sus localidades para realizar un relevo y abastecerse.
"Aún no se ha solucionado nada, así que vamos a continuar con la huelga", afirmó Aduviri, quien agregó que la carretera entre Puno y Desaguadero, principal vía de comunicación con Bolivia, continúa cerrada por los manifestantes.
La jornada de calma de hoy se vive luego de que ayer se registraran importantes altercados, en los que varios locales del Estado resultaron atacados y quemados, en unos hechos que, según algunos de los dirigentes de la protesta, fueron impulsados por alborotadores contratados por compañías mineras.
Mientras tanto, en Lima, continúa un diálogo en el que participan varios ministros y congresistas y que ayer ya dio sus primeros frutos con un acuerdo que declaró el cerro Khapia, una de las fuentes de agua en la región, como zona reservada.
Sin embargo, los puntos principales del pliego de reclamos de los manifestantes, entre éstos la derogación de un decreto que permite la actividad minera a menos de 50 kilómetros de las frontera, continúan sin solucionarse, lo que, según Aduviri, impide el final de las protestas.
"En cuanto se resuelvan esos puntos y nuestros representantes nos envían desde Lima la resolución al respecto nosotros levantamos las medidas de protesta y colaboraremos con la policía para limpiar las vías de comunicación", aseguró Aduviri.
Por su parte, el candidato presidencial Ollanta Humala instó hoy al Gobierno y a los huelguistas a facilitar el diálogo y llegar a un acuerdo que permita la realización normal de las elecciones en la zona el próximo 5 de junio.
Humala, que como candidato de Gana Perú se disputa con Keiko Fujimori, de Fuerza 2011, el sillón presidencial, recordó en declaraciones a periodistas que en una eventual suspensión de las elecciones en Puno su candidatura sería la más perjudicada ya que es la que cuenta con más apoyo en dicha región.
"Decirle al pueblo puneño que se restablezca la paz y el libre tránsito en Puno. Yo me comprometo, si gano las elecciones, a solucionar este problema dialogando con la gente y respetando la voluntad del pueblo puneño y su pasado cultural Aimara", agregó el candidato.