Casi seis millones y medio de andaluces y cerca de un millón de asturianos están convocados hoy a las urnas para elegir a sus respectivos parlamentos regionales, en unos comicios de gran importancia para la escena política nacional.
En Andalucía, la única región española -junto con el País Vasco- donde sigue gobernando el Partido Socialista (PSOE), las elecciones pueden suponer un cambio de rumbo radical si, como predicen las encuestas, este partido es derrotado y gana el conservador Partido Popular (PP).
Tras treinta años ininterrumpidos de Gobierno socialista, el PSOE parece abocado a perder su último gran feudo, desgastado por una tasa de desempleo del 31,23 % en Andalucía -superior a la media nacional del 23 %- y por un escándalo de corrupción que afecta a exmiembros del gobierno socialista regional.
El actual presidente de la Junta (gobierno regional) de Andalucía, José Antonio Griñán, opta a la reelección, pero las encuestas dan como ganador a su principal oponente, Javier Arenas, líder del PP en la región y antiguo ministro durante el mandato del conservador José María Aznar.
Pero el Partido de Mariano Rajoy -que gobierna en el ejecutivo central y en casi todas las comunidades autónomas- necesita obtener en Andalucía una mayoría absoluta, para evitar que una eventual coalición de izquierda, entre el PSOE e Izquierda Unida, pudiera arrebatarle la victoria.
Si los socialistas pierden su último bastión, se ahondaría la fractura interna surgida en el partido tras la contundente derrota que sufrió en las elecciones generales de noviembre de 2011 a manos del PP.
En el norte del país, los asturianos también acuden hoy a las urnas en unas elecciones regionales anticipadas y todo indica que la nueva cita electoral no despejará los problemas de gobernabilidad que las provocaron, ya que las encuestas prevén que ningún partido obtendría la mayoría suficiente para gobernar en solitario.
Si el PSOE es el más votado podría formar Gobierno con la ayuda de Izquierda Unida, aunque esta formación ya ha advertido de que no lo hará a cualquier precio.
Frente a estas fuerzas de izquierda, los sondeos dan un resultado similar para el conjunto de los partidos de derecha, el PP y el Foro, liderado por Francisco Álvarez-Cascos, un antiguo dirigente del PP que subió al poder en Asturias tras las elecciones de mayo de 2011 y que convocó las elecciones anticipadas al no poder gobernar en solitario.