La española Marta Fernández ha sido finalmente descartada por el equipo de las Sparks de Los Ángeles, de la WNBA, una decisión que tomó la organización en favor de "la estructura del equipo", según dijo la jugadora hoy a Efe.
"No me ha sorprendido porque sabía que iba a ser muy difícil hacerse un hueco aquí", comentó la mallorquina en conversación telefónica.
"Me dijeron que la decisión se tomó por la estructura del equipo, porque en la posición de base van más flojos y quieren tener tres jugadoras y quedarse con dos para el puesto de escolta", agregó la hermana de Rudy Fernández, miembro de los Trail Blazers de Portland.
El equipo de las Sparks de la WNBA (la NBA femenina) es uno de los más potentes de la Liga y uno de los principales candidatos al título gracias a jugadoras como Lisa Leslie, Tina Thompson o Candace Parker, que se reincorporará en breve al equipo tras haber dado a luz en mayo.
"Soy realista y tengo los pies en el suelo", declaró austera. "Intento ver el lado positivo porque he estado entrenando con las mejores, he aprendido muchas cosas y ha sido una nueva experiencia en mi vida", añadió.
Fernández ha pasado tres semanas entrenando duramente con el equipo pero recibió la noticia este jueves, el último día para hacer los descartes.
"Este año se han reducido las plantillas a 11 jugadoras por la crisis y como Parker volverá más adelante, había diez plazas para 14 jugadoras que entrenábamos", dijo la escolta. "Me sabe mal, tenía muchas ganas de estar en este equipo tan potente; estoy convencida de que van a ganar la Liga", continuó.
El encargado de darle a conocer la noticia fue el entrenador del equipo, Michael Cooper, ex jugador de los Lakers de Los Ángeles, con quien Fernández ha mantenido siempre una relación "súper buena".
"Tenías que haberle visto la cara al decírmelo, estaba tocado", manifestó la española. "Pero son cosas que pasan y para mí estar aquí este verano era como unas vacaciones pagadas", dijo sin perder el optimismo.
Todo apuntaba a que la jugadora, medalla de bronce en el Europeo de Grecia (2003) y en el de Turquía (2005) con la selección española femenina, lograría hacerse con el puesto, sobre todo tras su actuación en el amistoso frente a las Sun de Connecticut, ante las que sumó nueve puntos y tres asistencias en 15 minutos de juego.
"Hice un buen partido y tuve buenas sensaciones", reconoció la española. "Incluso Cooper me dio a entender que no me preocupara, pero estoy tranquila porque he trabajado al máximo y lo he dado todo sobre la cancha", aseguró.
La organización, no obstante, le dio la opción de fichar por otro equipo de la WNBA, pero la jugadora ha decidido que regresará a Barcelona para descansar y disfrutar de la familia mientras aguarda su futuro inmediato: volver en septiembre al Wisla de Cracovia (Polonia), equipo con el que tiene contrato en vigor.
"A nivel personal es el contrato importante, porque lo que pagan aquí en la WNBA es bastante poco", admitió la mallorquina. "Estar aquí lo hacía más por experiencia personal y por estar en un gran equipo", añadió Fernández, que pasará unos días más en Los Ángeles disfrutando de la Final de la NBA antes de regresar a España.