Un centenar de mujeres que se han quedado viudas por el asesinato de sus esposos, quienes trabajaban como conductores de pasajeros en Guatemala, exigieron hoy a las autoridades poner fin a la violencia que afecta a este sector.
Durante una misa celebrada en la Catedral Metropolitana en memoria de los choferes víctimas de la violencia, la presidenta de la Asociación de Viudas de Pilotos, Lily Pérez, dijo a periodistas que la principal demanda a las autoridades es que tomen acciones para disminuir la violencia contra el transporte.
Además, que la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig) investigue la procedencia de los asesinatos, que el Ministerio de Gobernación (Interior) atribuye a las pandillas y al crimen organizado.
Según Pérez, a la Asociación pertenecen ya unas 250 mujeres cuyos esposos han sido asesinados en los últimos años en Guatemala.
El niño Yensen Jacobo, de 5 años, sentado a un costado de una de sus abuelas, narró a Efe que su padre le había dicho que cuando fuese grande iba a ser su mejor amigo, pero "lo mataron", dijo, y enseguida rompió en llanto.
Su padre, Jacobo Elí Pineda, de 20 años, fue asesinado en 2006, cuando era chofer de una unidad del transporte de pasajeros en la capital.
Durante lo que va de 2010, según estadísticas de la Policía Nacional Civil (PNC), han sido asesinados 57 chóferes, 30 ayudantes y unos 36 pasajeros.
Los trabajadores del transporte público de pasajeros son asesinados cuando se niegan a pagar una extorsión que les exigen las pandillas juveniles para circular en la capital.
El presidente de la gremial del transporte de rutas cortas, que cubre varios municipios del departamento de Guatemala, Gamaliel Chin, denunció que esas empresas pagan 1,2 millones de quetzales (150.000 dólares) mensuales en extorsiones para evitar que sus conductores sean asesinados.
El embajador de Estados Unidos en Guatemala, Stepeh McFarlane, anunció ayer que el Buró Federal de Investigaciones (FBI) de su país apoyará al Ministerio de Gobernación en las pesquisas sobre la muerte de los choferes en Guatemala.