El canciller de Rusia, Serguéi Lavrov, afianzó hoy las relaciones con El Salvador, desde donde auguró la "pronta" caída del régimen de Muamar el Gadafi en Libia y pidió un proceso de paz en ese país africano.
"Muy prontamente el poder pasará a las manos de los insurgentes" libios "y por eso el Consejo Transitorio Nacional y otros grupos que están al lado de los insurgentes se responsabilizarán por los futuros acontecimientos", aseguró Lavrov.
El ministro ruso ofreció esas declaraciones en una rueda de prensa tras firmar con su homólogo salvadoreño, Hugo Martínez, un convenio que sienta las bases jurídicas de las relaciones diplomáticas bilaterales.
Martínez y Lavrov anunciaron la apertura recíproca de embajadas, en una fecha no precisada, así como de una oficina comercial salvadoreña en Moscú, lo que podría ocurrir "entre 2011 y 2012".
Martínez dijo en la rueda de prensa junto con Lavrov que la apertura de la oficina comercial en Moscú será "un primer paso" hacia el establecimiento de una embajada de El Salvador en Rusia.
"En nuestro plan de desarrollo del servicio diplomático también estamos pensando en una perspectiva de abrir una embajada (en El Salvador); esperamos que no sea a largo plazo", dijo Lavrov, quien fue recibido este lunes por el mandatario salvadoreño, Mauricio Funes, en la Casa Presidencial, aunque no se dieron detalles del encuentro.
Las relaciones diplomáticas bilaterales, establecidas en 1992, se manejan actualmente de manera concurrente: El Salvador a través de su embajada en Alemania; y Rusia por su legación en Nicaragua.
Lavrov y Martínez también inauguraron este lunes un encuentro de empresarios salvadoreños y rusos como parte del esfuerzo bilateral para incrementar su intercambio comercial y sus vínculos económicos.
Por otra parte, el alto funcionario ruso reiteró que los intereses de su país en Libia "no desaparecerán" con la eventual salida de Gadafi del poder, porque Rusia tiene "con el pueblo libio grandes tradiciones de amistad y de cooperación".
"Rusia está dispuesta a colaborar al proceso político de Libia", afirmó Lavrov, aunque reconoció que "no será fácil".
Los opositores de Gadafi, cuyo paradero se desconoce, prácticamente tomaron el control de toda Trípoli el fin de semana y han detenido a al menos dos de los hijos del líder libio, según fuentes de los rebeldes y distintos gobiernos.
Rusia está "a favor de la finalización de actos militares" en Libia y considera que lo más pronto posible se debe "formar un proceso de paz" y "crear instituciones legales" en ese país para lograr "un Estado democrático", que "respete la soberanía y los intereses de Libia", insistió Lavrov.
El sábado pasado, el ministro ruso se reunió en Moscú con su colega libio, Abdelati Obeidi, "en el marco del apoyo a los esfuerzos de la Unión Africana y la ONU para el arreglo político de la situación en Libia", informó entonces oficialmente.
La visita de Obeidi a la capital rusa se produjo después de que Estados Unidos y otros países reconocieran al Consejo Nacional de Transición (CNT), formado por los opositores al régimen de Gadafi, como el "representante legítimo del pueblo libio".
Lavrov dijo el viernes pasado que Rusia reconocía a los rebeldes como interlocutores, pero no como único poder legítimo en Libia.
Este lunes en San Salvador, Lavrov se refirió además al conflicto de Siria, el cual "no es de menos gravedad" que el de Libia, por lo que señaló que debe evitarse llevarlo a la "confrontación" y rechazó una posible intervención exterior.
El ministro ruso, quien llegó el domingo a San Salvador, viajó este lunes a Perú, según fuentes oficiales, donde mañana continuará su gira latinoamericana, que concluirá en Venezuela.