Legisladores mexicanos partieron hoy a Estados Unidos donde se reunirán con representantes de aquel país norteamericano para tratar de avanzar en un mayor control de armas y la adopción de una reforma migratoria, informaron fuentes legislativas.
La misión mexicana que participa en la XLVIII Reunión Interparlamentaria México-EE.UU. permanecerá en Seattle, estado de Washington, desde hoy hasta el domingo.
Para la senadora izquierdista del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Claudia Corichi, el encuentro debe servir para solicitar "la regularización de la situación migratoria de los aproximadamente 12 millones de indocumentados que laboran (trabajan) en suelo estadounidense, de los cuales casi 7 millones son mexicanos".
Los dos países comparten una frontera de unos 3.200 kilómetros que cada año cruzan cientos de miles de personas de forma clandestina, la mayoría de ellos mexicanos, en busca de mejores condiciones de vida.
En un comunicado la senadora detalla que una reforma migratoria integral debe ser el asunto prioritario dentro de una agenda que abarca otras cuestiones como la seguridad y el comercio bilaterales, las energías alternativas y la integración económica regional.
Corichi adelantó que "la postura de la delegación mexicana será solicitar a sus homólogos norteamericanos legislar a nivel federal" en materia migratoria, agrega la nota.
En relación con un mayor control al tráfico de armas entre ambos países, según un informe publicado hoy por el diario Milenio, desde el 1 de diciembre de 2006, cuando asumió el poder del presidente Felipe Calderón, fueron decomisadas a delincuentes mexicanos 35.943 armas procedentes de EE.UU.
Hasta la fecha de elaboración del estudio, que según el rotativo fue elaborado por la Cancillería y entregado a los legisladores, en lo que va de 2009 han sido decomisadas 5.056 armas procedentes de Estados Unidos, por encima de las 2.500 incautadas al crimen organizado cada año en promedio entre 2000 y 2006.
En relación con ese asunto está previsto que los diputados y senadores mexicanos demanden de sus homólogos de EE.UU. que haya leyes nuevas que prohíban la venta de armas largas en el vecino país.
México cuenta con un Grupo de Coordinación Interinstitucional para la Prevención y Control del Tráfico de Armas formado por la fiscalía federal y seis ministerios.
Al frente de la misión parlamentaria, integrada por más de una veintena de congresistas mexicanos, están el presidente del Senado, Gustavo Madero, y el de la Comisión para Asuntos de América del Norte del Senado, Luis Alberto Villareal.
La última reunión bilateral de legisladores se celebró el pasado año en Monterrey, la capital del norteño estado mexicano de Nuevo León, y en 2007 se llevó a cabo en San Antonio (Texas, EE.UU.).