LEYES**Hay en Panamá quienes de buena fe, creen que para lograr un mejor país, necesitamos una nueva Constitución y legislación moderna. Quienes esto consideran, se olvidan que la ley será tan buena como el grupo de humanos encargado de su aplicación.
DELINCUENCIA**Estamos viviendo tiempos de crimen y corrupción. Las familias rotas se convierten en fábricas de traficantes, violadores, lavadores de dinero y asesinos. ¿Se arreglará este dantesco escenario sólo con leyes nuevas?
REFORMA**La situación es de suyo complicada. No se produjo de la noche a la mañana. Es el producto de años de degradación e indiferencia. Si se piensa que un solo gobierno puede tener la solución para corregir este estado de cosas, nos volveremos a equivocar.