Líderes de ambos partidos del Senado de EE.UU. expresaron hoy su preocupación por lo que consideran erosión de la libertad de prensa en países como Cuba, Ecuador, Venezuela y Argentina, y pidieron reforzar la misión de la OEA para resguardar ese derecho en la región.
Los senadores Bob Menéndez, demócrata por Nueva Jersey, y Marco Rubio, republicano por Florida, destacaron en rueda de prensa la necesidad de fortalecer y no "marginar" a la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la Organización de Estados Americanos (OEA), que la próxima semana prevé divulgar su informe anual sobre la libertad de prensa entre sus países miembros.
"En vez de tratar de marginar a la oficina (de la Relatoría) como intentan los países a los que no les gusta lo que contiene ese informe anual, deberían intentar mejorar las condiciones para los medios" y no restringir la prensa libre, argumentó Menéndez, presidente del subcomité para el Hemisferio Occidental del Senado.
"Me opongo claramente al esfuerzo de algunos países tanto de cortar fondos para la Relatoría como de limitar su misión... eso en sí es un esfuerzo de minar la libertad de prensa en el hemisferio", agregó.
Rubio reconoció que EE.UU. afronta presiones presupuestarias que exigen reducir los gastos de ayuda exterior y de la participación de Washington en las instituciones multilaterales, pero insistió en que su país debe mantenerse implicado en la región.
En ese sentido, consideró que la libertad de prensa debe ser siempre parte de la agenda exterior de Estados Unidos y que "cada vez que en Argentina se violen esos derechos básicos es obligación nuestra... hablar a favor de la libertad de prensa en Argentina" en todo foro público.
Tanto Rubio como Menéndez criticaron una polémica ley aprobada en diciembre pasado en Argentina que busca regular la fabricación, comercialización y distribución del papel de diario, declarándolas de interés público.
Ambos consideraron que eso sólo busca controlar a los medios de comunicación en ese país.
Rubio tachó la ley como una "forma muy innovadora y diabólica de disminuir el poder de la prensa en el país".
"Argentina es un ejemplo y desafortunadamente no está sola en la región. Sabemos que el caso más atroz es Cuba, después Venezuela y hasta cierto punto Ecuador y Nicaragua, pero (el caso de) Argentina no se ha discutido lo suficiente", observó Rubio.
Ambos senadores hicieron estas denuncias tras un foro en el Capitolio organizado por Freedom House, en el que panelistas de Venezuela, Ecuador, y Argentina describieron el clima de hostilidad y los esfuerzos de censura contra la prensa en sus países.
En el foro surgieron críticas sobre las restricciones impuestas por la Secretaría de Comercio en Argentina a la importación de libros, revistas y demás pedidos de editoriales y particulares.
Adrián Ventura, periodista del diario argentino La Nación, señaló que "cada vez que aparecen notas que disgustan al Gobierno... temprano por la mañana esas notas tienen 300, 500 o mil comentarios", muchos de ellos "insultos y calificaciones de todo tipo" contra sus autores, lo que hace pensar que provienen de "profesionales o gente contratada por el Gobierno".
El acoso a la prensa en la región también va contra blogueros y quienes utilizan las redes sociales, señaló Carlos Correa, director ejecutivo de Espacio Público, una ONG que defiende la libre prensa en Venezuela.
"Se ataca a defensores de derechos humanos, periodistas, escritores, humoristas... hay un hostigamiento y falta de investigación sobre esos casos", indicó.
Rubio no participó en el foro pero dijo preocuparse por la "erosión de la libertad de prensa" aun cuando la democracia "echa raíces y crece en el hemisferio occidental".
Según Freedom House, la libertad de expresión y de prensa ha estado bajo creciente ataque en varios países en los últimos meses.
En su informe anual de 2012, señaló que la libertad de prensa en la región es en un "46 % libre" y, aunque el problema no es nuevo, los recientes casos en Ecuador y Argentina demuestran no solo un deterioro de la situación sino un problema que amenaza con minar las instituciones democráticas en la región.