El periódico The Star de Johannesburgo, Sudáfrica entrevistó al intérprete, Thamsanqa Jantjie. Resulta que un pariente y amigos le comentaron al Associated Press que entre los actos violentos de que está acusado Jantjie incluye haber matado quemando con una llanta por el cuello a dos hombres por haberlos encontrado con un televisor robado. Se zafó de las cargas porque las autoridades concluyeron que no era capaz de ser juzgado por un tribunal.
Sobre el tema, en sus propias palabras Jantjie le dice al periódico The Star “Era algo de la comunidad, lo que se llama 'justicia popular', y yo también estuve ahí”.
Jantjie admite que en el pasado fue violento "con frecuencia" pero no
quiso dar detalles y culpaba a su esquizofrenia.
Algunas de las cargas que ha enfrentado incluyen violar, robar una casa, daños con malicia a
bienes, atento de secuestrar y de matar.
En vez de ser encarcelado por el linchamiento fue institucionalizado en un asilo por un año y al
salir volvió a vivir en Soweto, el barrio del estadio donde se
celebró el funeral de Mandela.
En algún momento después empezó a trabajar como intérprete en eventos para el partido gobernante, el African National Congress Party.
En otra entrevista Jantjie mismo detalla que le prestaba servicios
profesionales a una empresa de interpretación hacen años.
El dueño de esa
empresa, Bantubahle Xozwa, contesta que solo era un empleado
administrativo y que Jantjie fue descalificado como intérprete años atrás
por su trastorno.