El presidente de Honduras, Porfirio Lobo, le pidió hoy a sus ministros que no usen sus cargos para favorecer a líderes políticos que aspiran a la candidatura presidencial y les advirtió que eso no lo va a tolerar.
"No voy a tolerar a nadie que desde el Consejo Ministerial esté tomando decisiones para favorecer a ningún candidato en particular, ni de un partido, ni de otro, ni de ninguno", subrayó el gobernante en la primera sesión de 2012 del Consejo de Ministros.
Este año en Honduras se realizarán elecciones internas en los partidos que participarán en los comicios generales de noviembre de 2013, para escoger a las autoridades gubernamentales que sustituirán a las actuales, que asumieron el 27 de enero de 2010.
Lobo le dijo a sus más cercanos colaboradores que si llega a saber que alguno "está actuando sectariamente, afectando o queriendo beneficiar a un candidato", surgirán "problemas".
Lobo considera que si los ministros llegaran a ocupar sus puestos para favorecer a determinados candidatos, se produciría "un desorden increíble".
El mandatario admitió que en lo que lleva de su Administración, el primer año (2010) se centró en ajustes, en aprender a gobernar y, especialmente, en normalizar la situación tras la crisis que vivió el país por el golpe de Estado del 28 de junio de 2009 contra el entonces presidente, Manuel Zelaya.
El segundo y tercer año (2011 y 2012), según Lobo, han sido destinados para ejecutar la obra gubernamental, mientras que el cuarto, 2013, será de campaña electoral y, en ese sentido, "las cosas se medio enredan un poquito".
De hecho, en Honduras se considera que el último año de cualquier Administración se hace más política que labor gubernamental.
Lobo dijo que respetará las actividades políticas de sus ministros los fines de semana, porque no son de trabajo.
Además, le pidió a sus ministros que las "pasiones" políticas las mantengan "al nivel más bajo".
Las peticiones de Lobo fueron hechas después de que en las últimas semanas de diciembre trascendiera de manera extraoficial que él está apoyando al presidente del Parlamento, Juan Orlando Hernández, para que sea el candidato del gobernante Partido Nacional en las elecciones generales de 2013.
La versión ha sorprendido al alcalde de Tegucigalpa, Ricardo Álvarez, quien además de ser presidente del Partido Nacional, aspira a la candidatura presidencial y le ayudó a Lobo a llegar al poder.
No obstante, Lobo dijo hoy que está listo para regresar a su casa el 27 de enero de 2014, cuando finaliza su mandato, que no tiene compromisos "con ningún candidato", pero que desearía que los próximos comicios los gane el Partido Nacional.
Agregó que no se prestará a crear "un clima de ingobernabilidad, que se puede generar desde el Ejecutivo" y que este año será para "corregir muchas deficiencias" en su Gobierno y pasar a la ejecución del Plan de Nación.