El presidente de Honduras, Porfirio Lobo, le pidió hoy a los miembros de la Policía Nacional que no bajen la cabeza, en momentos en que la institución es blanco de críticas por su implicación en crímenes y otros delitos.
"Policía Nacional, no me bajen la cabeza, en las familias hay de todo, sigan adelante con dedicación y entusiasmo y levanten en alto su mirada y a luchar por Honduras", dijo Lobo durante una ceremonia de ascensos a unos 200 uniformados de la institución en Tegucigalpa.
El gobernante alentó a los policías a que porten "con orgullo el uniforme" en los momentos de crisis que vive la Policía Nacional, que está siendo intervenida y en proceso de depuración, para lo que Lobo está solicitando ayuda internacional.
El asesinato de dos estudiantes universitarios en Tegucigalpa, el 22 de octubre pasado, uno de ellos hijo de la rectora de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, Julieta Castellanos, dio pie para que Lobo iniciara la intervención de la Policía, cuya depuración total exigen diversos sectores sociales.
Los estudiantes fueron asesinados tras una persecución policial, supuestamente porque no atendieron una señal de parada en un retén.
Lobo expresó que la Policía Nacional "no debe bajar la cabeza ante las dificultades, sino levantar su frente" y que está seguro que la institución "sabrá salir adelante, porque el país ocupa una Policía con entusiasmo, decisión y voluntad de servir a la patria".
Añadió que es importante continuar con la depuración y que hay que reconocer que en la Policía hay muchos buenos elementos cuyo "uniforme es limpio".
El gobernante también le pidió a las Fuerzas Armadas que sigan apoyando a la Policía Nacional para que ambas instituciones contribuyan a que los hondureños, que sufren los efectos de la violencia criminal que vive el país, puedan "vivir en paz".