El presidente de Honduras, Porfirio Lobo, reconoció hoy que ha incumplido su promesa de campaña de reducir la delincuencia, y anunció un "reordenamiento" de la Policía como paso complementario a los cambios ya realizados en el Ministerio de Seguridad.
En una alocución nacional nocturna transmitida en cadena nacional, el gobernante señaló que los malos resultados en la lucha contra la delincuencia le llevaron a destituir, el sábado pasado, al ministro de Seguridad, Óscar Álvarez, y también a los viceministros de esa cartera Armando Calidonio y Roberto Romero.
"En el tema de combate a la delincuencia quiero ser totalmente sincero, tal como lo expresé hace dos semanas atrás, no se han logrado los resultados esperados", declaró Lobo en una alocución nocturna.
El gobernante aseveró que se requieren "más acciones y mejores resultados, menos palabras pero más hechos concretos" en el tema de la lucha contra la violencia, que entre enero y agosto pasado se cobró las vidas de 4.412 personas, según datos del jefe de la Dirección Nacional de Investigación Criminal, Marco Tulio Palma.
Honduras registró en 2010 una tasa de 77,5 muertes violentas por cada 100.000 habitantes, "casi nueve veces" la tasa mundial de 8,8 muertes por cada 100.000 habitantes, de acuerdo a un informe del Comisionado de Derechos Humanos, Ramón Custodio, divulgado en julio.
Lobo aseveró que desde el primer día de su Gobierno, que asumió hace 19 meses y entregará en enero de 2014, sus objetivos "han sido claros" y "responden a un compromiso de darle trabajo y seguridad al pueblo".
En ese sentido, anunció que tras los cambios en el Ministerio de Seguridad ahora va por un "reordenamiento" de la Policía, institución en la que está infiltrado el narcotráfico, lo que admitió el destituido ministro Álvarez.
Lobo no detalló en que consistirá el "reordenamiento" policial, aunque recaló que "la seguridad" de los hondureños "no debe tener ideología ni color político".
El presidente hondureño nombró al exdiputado del gobernante Partido Nacional y capitán retirado del Ejército, Pompeyo Bonilla, como nuevo ministro de Seguridad.
Además de a Álvarez, gobernante destituyó el fin de semana a los ministros de Exteriores, Mario Canahuati, y del Fondo Hondureño de Inversión Social, Nasry Asfura, así como al jefe titular de Ingresos, Oswaldo Guillén.
El presidente agradeció el trabajo desempeñado por los ministros que despidió, a quienes les reconoció que cumplieron en parte con su trabajo.