El Gobierno británico anunció hoy que impondrá mayores controles a la exportación a Estados Unidos de tiopental sódico, tras las denuncias de que esta sustancia anestésica ha sido utilizada en ejecuciones en cárceles de ese país.
El ministro de Empresas, Vince Cable, anunció hoy la medida, dando marcha atrás a una decisión previa de no aplicar la Ley de Control de las Exportaciones tras la presión de varias organizaciones y representante legales de condenados a muerte.
Nathalie Lieven, en representación de los reos Edmund Zagorski y Ralph Baze, apeló contra la decisión inicial de Cable ante la Justicia británica con el argumento de que era "irracional e ilegal" porque las ejecuciones son una violación de los derechos humanos.
Lieven recordó que el Reino Unido rechaza y condena desde hace años la pena capital, exigiendo su abolición en todo el mundo.
La abogada explicó que varios estados de EEUU que aplican la pena de muerte tienen problemas de suministro de este anestésico y que su único proveedor conocido en estos momentos es el Reino Unido, por lo que es muy probable que el tiopental sódico enviado desde este país haya sido utilizado ya en varias inyecciones letales.
Un portavoz del ministerio de Empresas manifestó que "a la vista de la nueva información (...) el Gobierno británico establecerá controles a la exportación de tiopental sódico".
La organización de defensa de los derechos humanos Reprieve (Indulto) celebró la decisión y rechazó el argumento inicial el Gobierno de que el anestésico sólo tenía usos médicos.
El director de Reprieve, Clive Stafford Smith, explicó que el control puede llegar tarde, ya que las autoridades penitenciarias estadounidenses esperan recibir en próximas fechas -incluso hoy mismo- una cantidad de tiopental sódico procedente del Reino Unido suficiente para proceder a la ejecución de 86 personas.
Stafford Smith aplaudió la actitud de Archimedes Pharma, la empresa que fabrica este anestésico, que no se opuso a la prohibición del envío y exigió conocer para qué se utilizaba.
"Esto debería ser una lección a otras compañías que aparentan ser éticas. Las palabras no son suficientes. Hay que actuar", dijo.
Reprieve afirmó que ante la escasez de tiopental sódico en Estados como Oklahoma las autoridades están considerando utilizar fenobarbital, una sustancia utilizada para matar animales.