La Unión Cristianodemócrata (CDU) se mantiene como primera fuerza política de Alemania, a amplia distancia de sus competidores, gracias a la confianza de los ciudadanos en su líder y canciller federal, Angela Merkel.
Ello se desprende de la encuesta semanal del instituto demoscópico Forsa, que concede hoy a los partidos hermanos de la Unión (cristianodemócratas y socialcristianos bávaros, CDU/CSU) una estable intención de voto del 38 %.
La oposición socialdemócrata (SPD) baja un punto frente a la semana anterior hasta un 26 % de sufragios potenciales, mientras los Verdes se mantienen estables en un 13 %, lejos de los sondeos de hace unos meses que les equiparaban casi con el SPD.
A su vez, la formación de La Izquierda gana un punto hasta un 9 % y Los Piratas, que enriquecen el panorama político alemán desde que accedieran al parlamento regional de Berlín, se mantienen estables en un 7 %.
Dramática sigue siendo la situación del Partido Liberal (FDP), socio menor de la coalición de Merkel, al que el sondeo de Forsa solo concede una intención de voto del 2 % que supondría su expulsión del Bundestag en unos eventuales comicios adelantados.
Con ello, la actual coalición de gobierno entre la Unión y los liberales suma una ventaja mínima del 40 % de votos frente a una eventual alianza de socialdemócratas y verdes con un 39 %.
La salida de la Cámara baja de los liberales obligaría a Merkel a buscarse un nuevo aliado para gobernar, aunque con la ventaja de poder optar entre una reedición de la gran coalición con el SPD que gobernó la anterior legislatura o aventurarse en el inédito experimento de aliarse con los verdes.
"El 38 % de intención de voto debe agradecérselo la Unión a Merkel, en quien confían los ciudadanos", señala en su análisis el jefe de Forsa, Manfred Güllner, quien destaca que la canciller mantiene una imagen de solidez entre la población.
Por el contrario, Güllner considera que su actual socio liberal se enfrenta a un futuro negro, ya que "su dirección no convence a los electores" y ni el retorno de su expresidente y ministro de Exteriores, Guido Westerwelle, a la escena política en favor de su formación servirá para mejorar su situación.
"En nuestros 'rankings' sigue siendo un político no querido. Por ello dudo de que logre ayudar a recuperar electorado", sentencia el jefe de Forsa.