Los Andes como hilo conductor de una cultura continental es el tema principal de una exposición que se inaugura hoy en Quito con obras de los pintores peruanos Enrique Galdos y Juan de la Cruz Machicado, que resumen a través del arte "la hermandad del pueblo latinoamericano", según dijeron ambos a Efe.
La muestra, compuesta de 44 cuadros y bautizada como "La Magia del Color Andino", no solo recorre la dilatada trayectoria de los artistas, sino que ahonda en el espíritu ancestral andino que aún se mantiene vivo en las sociedades latinoamericanas.
"Somos un continente joven todavía y tenemos mucho que decir", comentó Galdos mientras supervisaba la ubicación de sus cuadros para la exposición en la Casa de la Cultura Ecuatoriana, donde permanecerá hasta el 22 de octubre.
Las obras del artista limeño se caracterizan por presentar una combinación de colores encendidos, junto con elementos como trajes, vasijas y rostros de características marcadamente andinas.
Pero Galdos también abandona la pintura figurativa para sumergirse en lo abstracto, pues asegura que no le gusta encasillarse en un solo estilo.
El anhelo del pintor, que dice inspirarse en cualquier vivencia cotidiana a la hora de encarar el lienzo, es que la "escuela americana" logre la fuerza necesaria para surgir entre las principales corrientes artísticas del mundo.
Galdos, un septuagenario que no quiere revelar su edad exacta, fue compañero de estudios de Machicado en la Escuela Nacional de Bellas Artes de Lima y a ambos les une su pasión por mostrar la belleza indígena.
Durante la Tercera Bienal Intercontinental de Arte Indígena celebrada en Quito en 2010 pensaron en realizar una exposición que resalte la magia de los Andes.
Según Machicado, las muestras sobre la belleza de los pueblos latinoamericanos son importantes "porque hay que llegar a fomentar que América es una sola, que tiene sus propios ideales", dijo el artista que nació en Yunguyo, Puno, hace 76 años y que reside en Cusco.
"Los Andes hermana desde México hasta la Patagonia" y ha sido la naturaleza la encargada de encadenar a dichos países, expresó con orgullo el peruano, quien a través de su obra busca transmitir la manera de vivir de los pueblos ancestrales de la cordillera de Los Andes.
Ese es el caso de Madre Cusqueña, su obra predilecta, que presenta a una madre indígena, vestida con un traje típico rojo y la siempre presente lliclla (manta que cubre los hombros) y una montera, que es un gorro redondo de estructura dura y forrado en tela.
Sostiene a un bebé y está rodeada por varios artistas que tocan instrumentos típicos de los Andes, como la guitarra y el rondador, la flauta compuesta de tubos de madera de diversas longitudes.
Este cuadro representa su marcada corriente "neoindigenista", pues las formas que presenta, combinadas con las "casitas que parece que estuvieran bailando" y los colores encendidos de la pintura expresan que allí se está viviendo "un festín", según dijo su autor.
Este es el mensaje que el artista busca dar al habitante americano: que tiene todo a su alrededor para ser feliz.
Según Machicado y Galdos la magia de Los Andes está en que brinda a los pueblos una "idiosincrasia en el arte", ya que la propia naturaleza proporciona una identidad muy marcada de colores, formas y personajes.
Son características que no solo inspiran a crear obras, sino que el propio habitante latinoamericano puede sentir orgullo que aquello que posee difícilmente lo va a poder encontrar en otros países.
Galdos participó en la Primera Bienal de Quito, en 1968; en el Salón de la Independencia, en 1972; en el Arte Peruano en el Museo de Arte Moderno de Cuenca, en 1994; y en la Tercera Bienal Intercontinental de Arte Indígena de Quito, en 2010.
El artista también fue seleccionado para la IV Bienal de Arte que se realizó en Pekín el año pasado.
Por su parte, Machicado fue ganador del trofeo INTI ÑAN en la primera Bienal Intercontinental de Arte y Cultura Indígena, en 2006 realizada en Quito y además fue invitado de honor para la Segunda y Tercera Bienal de 2010, cuando participó como jurado calificador.