El reciente aumento de ataques de grupos militantes en Irak no afectará la retirada de cerca de 45.000 soldados estadounidenses para fines de agosto próximo, aseguró hoy el general Ray Odierno, máximo oficial del ejército de EE.UU. en Irak.
En declaraciones a la cadena Fox News, Odierno dijo que el cronograma para la retirada de esas tropas estadounidenses -del total de aproximadamente 95.000 en la actualidad-, seguirá en pie a menos que la situación de seguridad empeore de forma drástica.
Según Odierno, la red terrorista Al Qaeda está perdiendo fuerza en Irak y, en todo caso, tanto el número de ataques contra blancos civiles y militares como el número de bajas han disminuido en el primer trimestre de este año.
El Gobierno de Washington mantiene el objetivo de reducir el número total de tropas estadounidenses en Irak a 50.000 para el próximo 31 de agosto, cuando se prevé el fin de las operaciones de combate.
El acuerdo alcanzado entre los Gobiernos de EE.UU. e Irak prevé también que la retirada total de las tropas estadounidenses quedará completada para finales del próximo año.
Odierno, a cargo de las tropas en Irak desde 2008, hizo esas declaraciones en unos momentos en que una reciente ola de violencia en Bagdad y alrededores, tras los comicios parlamentarios del pasado 7 de marzo, han puesto en duda la capacidad de las autoridades iraquíes de asumir las tareas de seguridad en el país.
Odierno se mostró optimista de que las autoridades de seguridad iraquíes están combatiendo a Al Qaeda, aunque expresó preocupación de que Irán sigue apoyando a la insurgencia en Irak.
Por ello, consideró que lo más importante en estos momentos es fortalecer la capacidad de las autoridades iraquíes para que puedan asumir sus tareas de seguridad en Irak.