El serpentinero Tom Glavine sorpresivamente fue dejado en libertad por los Bravos de Atlanta, hoy miércoles, de acuerdo con declaraciones de su agente Gregg Clifton.
Aunque Glavine es prácticamente un seguro integrante del Salón de la Fama, los Bravos no le tuvieron paciencia y decidieron cortar el vínculo laboral que los unía.
De acuerdo con Clifton, Glavine "aún quiere lanzar porque se siente bien. El todavía está sorprendido por haber sido retirado de un equipo del que ha sido miembro desde hace mucho tiempo, y porque no está preparado para retirarse".
Glavine, de 43 años de edad, jugó sus primeras 16 campañas en las Grandes Ligas para los Bravos.
El año pasado regresó a ese equipo, pero sus lesiones lo limitaron a sólo 13 aperturas, mientras que en la actual temporada no ha subido a la lomita.
El lanzador tuvo que ser intervenido a una cirugía de codo y hombro, y presentó complicaciones en abril pasado mientras se preparaba para reunirse a los Bravos.
El ganador de 305 juegos de por vida, habría recibido un bono de un millón de dólares si el equipo de Atlanta lo agregaba a su roster activo, y a esa cifra se habrían sumado 1.25 millones si mantenía el puesto en los primeros 90 días.
De acuerdo con las declaraciones de Clifton, Glavine se encuentra "totalmente decepcionado".
Clifton recordó que el serpentinero "aceptó volver a los Bravos a pesar de que le hicieron una drástica reducción de sueldo, y asumió todo el riesgo por su contrato en el 2009, excepto por un salario base".
Dijo que su representado ha cumplido sus obligaciones y se ha rehabilitado para volver al roster de los Bravos, por lo que la medida del equipo tiene "al futuro miembro del Salón de la Fama totalmente decepcionado".