Los chiíes yemeníes, que representan el 30 por ciento de los cerca de 25 millones de habitantes del país, anunciaron hoy la formación de su primer partido político con el objetivo de salvar el Yemen.
La creación de este partido islámico llamado Umma (Nación) fue hecha pública y celebrada en una sala de fiestas en Saná en presencia de periodistas.
El jefe del comité preparativo del partido, el destacado clérigo chií Mohamed Moftah, dijo que esta nueva formación tiene un proyecto nacional para lograr "la independencia de la decisión política en el país".
En su discurso, Moftah afirmó que el nuevo partido está abierto a todos los que quieran salvar el país, independientemente de su tendencia, tribu o secta.
Durante el acto, se difundieron unas palabras del jefe de los rebeldes chiíes en el noroeste del país, Abdel Malek al Huti, quien expresó su esperanza de que el nuevo partido desempeñe "un papel efectivo y positivo en el levantamiento popular" .
Los rebeldes "hutíes" controlan la provincia de Saada -limítrofe con Arabia Saudí- desde 2010, después de más de cinco años de enfrentamientos con las tropas yemeníes.
Esa milicia es seguidora de la secta chií zaydí, que sólo se da en Yemen y a la que pertenece el presidente yemení, Ali Abdalá Saleh.
Los "hutíes" se alzaron en armas en 2004, dirigidos por Husein al Huti, padre del actual líder, quien pereció en septiembre de ese mismo año durante el primer brote rebelde.