Los cinco argelinos detenidos hoy en el norte de España por su presunta relación con una célula de apoyo logístico y financiero de Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) asentada en Argelia tenían también vinculaciones con otros grupos de Italia, Francia y Suiza.
El Ministerio español del Interior informó de que los detenidos son Mohamed Talbi, Hakim Anniche, Mounir Aoudache, Abdelghaffour Bensaoula y Ahmed Benchohra, con edades comprendidas entre los 36 y los 49 años.
Los agentes han realizado varios registros en domicilios y locales vinculados a los arrestados en las localidades navarras de Pamplona y Berriozar, y en las guipuzcoanas de Irún y Legorreta, todas ellas en el País Vasco y la vecina Navarra, en el norte de España.
En los registros, fue confiscado abundante material informático y documentación, que ahora debe ser analizada.
La complejidad del dispositivo y los registros realizados de forma simultánea requirieron la movilización de agentes de diferentes unidades de la Guardia Civil, con un despliegue de más de ciento cincuenta guardias.
La operación fue dirigida por el juez Fernando Grande-Marlaska de la Audiencia Nacional española, el tribunal que juzga los casos de terrorismo y los asuntos de especial relevancia.
El ministro español del Interior, Antonio Camacho, valoró la cooperación policial europea en la lucha contra el terrorismo islamista, tras la operación en la que fueron detenidos hoy los cinco argelinos por proporcionar presuntamente apoyo logístico a Al Qaeda en el Magreb Islámico.
En una rueda de prensa para ofrecer el balance contra el crimen organizado correspondiente al año 2010, Camacho dijo que la Guardia Civil llevaba tiempo trabajando en esta investigación, que tiene nexos con otra desarrollada en Italia en el pasado.
El titular de Interior rehusó ofrecer más datos sobre este dispositivo, que continúa abierto.
Con los cinco argelinos detenidos hoy son siete los arrestados en lo que va de año en España por su presunta vinculación con el terrorismo islamista.
La anterior detención se produjo el pasado día 20, en la localidad de Cala Ratjada-Capdepera, en Mallorca, donde la Guardia Civil española arrestó al ciudadano cubano José Ernesto Feliú Mora, quien quedó en libertad el pasado viernes acusado de pertenencia a Al Qaeda, enaltecimiento del terrorismo y de amenazas.
Un mes antes, el 17 de agosto, agentes de la Guardia Civil detuvieron en La Línea de la Concepción (Cádiz) al marroquí Abdellatif Aoulad Chiba, también por su presunta relación con Al Qaeda en el Magreb Islámico.
En 2010 la operación con mayor número de detenidos tuvo lugar el 1 de diciembre en Barcelona, con la detención de siete supuestos colaboradores del grupo islámico paquistaní Lashkar-e-Toiba, responsable entre otros de los atentados de Bombay en noviembre de 2008.