Los cines de España y Argentina, si bien con registros diferentes, han rivalizado hoy en una nueva jornada competitiva del Festival de Valladolid merced a la presencia de Salvador García Ruiz ("Castillos de cartón") y de Diego Rafecas ("Paco"), que han concursado junto a Cherien Dabis ("Amreeka").
El regreso a la dirección de español García Ruiz, después de seis años, ha representado un "miedo o reto" que ha tenido que afrontar a pesar de su dilatada trayectoria desde el debut con "Mensaka" (1989), ya que por vez primera se ha topado con el "mucho sexo y explícito" que anida en el metraje de "Castillos de cartón".
Se trata de la adaptación de la novela del mismo nombre que Almudena Grandes publicó en 2004 y que protagonizan los actores Nilo Mur, Biel Durán y Adriana Ugarte para dar vida a un triángulo amoroso, cómplice y consentido.
La trama se desarrolla en el Madrid de los años ochenta, en plena 'movida', donde tres estudiantes de Bellas Artes deciden unir sus vidas principalmente en torno al sexo y que de forma casual se entregan al sexo a través de una relación triangular, carnal y que no les plantea problemas porque no se aman, hasta que se van descubriendo mutuamente
Las escenas eróticas, que prácticamente estructuran y condicionan el largometraje, representaron uno de los tres problemas que García Ruiz (Madrid, 1963) observó cuando el productor Gerardo Herrero le entregó la adaptación que Enrique Urbizu había realizado del libro de Almudena Grandes.
Los otros dos "miedos o retos" a los que tuvo que enfrentarse y que a punto estuvieron de rechazar la propuesta fueron la vocación por la pintura de los tres jóvenes, "algo que me resultaba muy difícil de trasladar porque nunca lo había hecho", y el hecho de haber vivido la época en que se ambienta "Castillos de cartón" a la misma edad que los tres protagonistas.
Por su parte, el director argentino Diego Rafecas ha situado en Buenos Aires el trabajo titulado "Paco", una denuncia sobre la droga que está "exterminando" poblaciones enteras de gente con pocos recursos, pese a lo cual lanza un mensaje de esperanza sobre el posible regreso a la vida desde la adicción.
La cinta se basa en la experiencia personal con las drogas del propio Rafecas, y utiliza para ello una mortal sustancia como es el denominado "Paco", un residuo resultante de la cocción de la cocaína que está "destruyendo una clase social" en Argentina, según ha denunciado el director en una rueda de prensa.
Desde que en diciembre de 2001 Argentina se sumergiera en el denominado "corralito", en la crisis económica y social que desencadenó, el país dejó de ser un sitio de paso de droga a un país productor, lo que multiplicó el número de adictos a estas sustancias.
"No hay ninguna política seria contra esta locura, este flagelo, este exterminio", ha reconocido Rafecas, quien a su vez ha avisado de que en los últimos tiempos "las cocinas" están floreciendo.
El reparto está encabezado por Tomás Fonzi, quien interpreta a Francisco, el hijo de una senadora acusado de volar, con los mismos explosivos que utilizan los terroristas, una de las cocinas donde se prepara el "Paco".
Un delicado equilibrio entre la comedia y el drama sostiene "Amreeka", el tercer largometraje de la directora estadounidense Crehien Dabis, de origen palestino, y que también se ha proyectado durante esta jornada dentro de la 54 Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci), donde ha recibido una cálida acogida.
Dabis anota en clave autobiográfica las dificultades de integración que padecen los inmigrantes árabes dentro de los Estados Unidos a partir de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York y Washington, donde continuamente son observados y marcados como sospechosos.
"Amreeka" ("América"), rodada durante el comienzo de la invasión de Irak (2003), relata la odisea de una madre y un hijo palestinos que, hartos de la opresión política y social que soportan en Cisjordania, deciden emigrar a los Estados Unidos, donde encuentran numerosas dificultades de adaptación por su origen
Numerosas secuencias rodadas con cámara en mano remiten a una pretendida hebra documental que Dabis, autora de filmes como "The D Word" (2005) y "Make a wish" (2006), acentúa con tomas del muro que separa Israel de los territorios ocupados, así como de los numerosos controles policiales que a diario soportan los palestinos.
No obstante este carácter de recordatorio o de denuncia, a veces en forma de humor, la directora no renuncia al drama humano de quienes sufren esa situación y traza personajes sensibles y en extremo vulnerables.