Los conservadores de Portugal, en el Gobierno desde el año pasado, expresaron hoy a Francois Hollande, su interés por trabajar en una "agenda común", y la izquierda lusa exaltó el "esperanzador" triunfo de los socialistas en Francia.
El presidente de Portugal, el conservador Aníbal Cavaco Silva, reelegido para un segundo mandato de cinco años en enero de 2011, envío hoy un mensaje al presidente electo francés en el que le felicita por su victoria, y aboga por "estrechar" relaciones.
Cavaco Silva, que desea éxito a Hollande, se muestra seguro de que habrá nuevas oportunidades de reforzar y profundizar la amistad y la cooperación entre Francia y Portugal y recuerda que Portugal tiene una de sus mayores colonias de emigrantes en el país galo.
Por su parte el primer ministro luso, el también conservador Pedro Passos Coelho, que ganó las elecciones anticipadas de junio del año pasado dos meses después de que su país tuviera que pedir el rescate financiero, envío una carta a Hollande en la que manifiesta su voluntad de trabajar conjuntamente en una "agenda común".
En su breve texto de felicitación, divulgado hoy por fuentes oficiales, Passos Coelho recuerda también los "sólidos lazos" entre Francia y Portugal y expresa su interés en reunirse cuanto antes con el presidente electo y promover los "intereses comunes" tanto en el plano bilateral como en el europeo.
Pero las felicitaciones y la mano tendida de los conservadores lusos al próximo presidente de Francia han sido tímidas en comparación con la acogida que el triunfo de Hollande ha tenido en el Partido Socialista portugués (PS), ahora principal fuerza de la oposición.
António José Seguro, Secretario General socialista, calificó el resultado electoral francés de "histórico" y se declaró desbordante de satisfacción por la esperanza que representa para las políticas de crecimiento y empleo en Europa.
En una carta de Seguro al presidente electo divulgada hoy por el PS, el dirigente portugués, que le acompañó el jueves en un acto de campaña, considera la victoria socialista en Francia un oportunidad para lograr que se "alivien los sacrificios de las familias y las empresas".
Seguro destaca que en Francia se ha impuesto "una visión progresista y alternativa a las políticas equivocadas de excesiva austeridad".
El líder de la oposición portuguesa recuerda el "compromiso común", ratificado en el encuentro con Hollande, a favor de una agenda nacional y europea para el crecimiento y le pide impulsar en los tratados europeos un añadido con medidas concretas que permitan a las economías crecer y crear empleo.
También dirigentes del Bloque de Izquierda, una de las tres fuerzas marxistas minoritarias en el Parlamento luso -junto a los verdes y los comunistas- acogieron hoy el triunfo de Hollande como una derrota del eje neoliberal franco-alemán al que culpan de imponer grandes sacrificios a los trabajadores.