El súper gallo cubano Guillermo Rigondeaux, uno de los púgiles más talentosos que ya desertaron de Cuba, debutará este viernes como profesional en un combate a cuatro asaltos en Miami contra el estadounidense de origen hispano Juan Noriega.
Como Rigondeaux, a los 28 años un veterano entre los aficionados, el sueño de todo boxeador lo harán realidad ese mismo día sus colegas y compatriotas Yudel Johnson y Yordanis Despaigne.
Rigondeaux, Johnson y Despaigne desertaron en febrero pasado del equipo nacional.
Johnson, medallista de plata en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, enfrentará a Greg Weathers, de Filadelfia; y Despaigne, medallista de bronce en los mundiales de 2001 y 2003, se las verá con Reshawn Scott, de Louisville.
Rigondeaux peleó más de 300 veces como aficionado y fue el mejor peso gallo del mundo durante cinco años seguidos, además de conquistar medallas de oro en los Juegos Olímpicos de Sydney 2000 y Atenas 2004, y los mundiales de 2001 y 2005.
Ahora, tres después de haber desertado de la isla, espera demostrar si realmente es tan bueno como lo pintan sus compatriotas.
"Vamos a ver si soy tan bueno como la gente anticipa y demostrar que pudo llegar a ser campeón del mundo, que es por lo que he llegado al profesionalismo", subrayó.
"Estoy feliz de que mi debut será aquí, donde hay muchos cubanos que me van a apoyar", declaró en la presentación de la pelea que se disputará en un hotel de Miami Beach.
Yordanis Despaigne comparte la misma ansiedad por escuchar la campana para comenzar a pelear.
"Vine a los Estados Unidos para hacer realidad un sueño y lograr grandes resultados como profesional. Me motiva que Andre Dirrell, que está invicto y con quien me enfrente como aficionado, ha llegado tan lejos, yo puedo hacer lo mismo, ser un gran profesional", sostuvo.
Rigondeaux desertó junto con su compañero Erislandy Lara durante los Juegos Panamericanos de 2007, que se disputaron en Río de Janeiro, pero ambos revelaron su paradero y se entregaron a las autoridades brasileñas, que los enviaron de vuelta a Cuba.
Sin tener la oportunidad de disputar los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, entendieron entonces que su futuro deportivo estaba lejos de la isla.
Lara desertó en marzo de 2008 y ahora está invicto en cinco combates como profesional, en tanto que Rigondeaux logró escapar del país con Yudel Johnson y Yordanis Despaigne.
Rigondeaux, Johnson y Despaigne esperan emular a otros desertores cubanos que han destacado en el mundillo profesional del boxeo, como Joel Casamayor, Juan Carlos Gómez, Diobelys Hurtado y Yuriorkis Gamboa, que han logrado ser campeones del mundo.
Casamayor, medallista de oro olímpicos en Barcelona'92, ganó títulos mundiales profesionales en dos categorías diferentes de su peso original.
Gómez y Hurtado, que desertaron en 1994, también lograron títulos mundiales en las categorías de semipesados y súper ligero, respectivamente.
En sólo dos años desde que desertó, Gamboa ya tiene un título mundial. Medallista de oro en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, ganó el cinturón del peso pluma, el 24 de abril.
Pero no todos los púgiles cubanos que han desertado han podido alcanzar la consagración dentro del profesionalismo, incluido el pionero, el ex peso pesado Jorge Luis González, hace dieciocho años.
González fue el primer gran campeón cubano que desertó y desde entonces la lista se ha incrementado de manera considerable, pero con resultados dispares en lo que han logrado luego como profesionales.
De hecho, el propio González no pudo conseguir el título mundial, aunque logró enfrentarse con el estadounidense Riddick Bowe, en 1995, que lo derrotó en seis asaltos sin darle ninguna opción.