El presidente de Bolivia, Evo Morales, cierra hoy su visita a Noruega en Karasjok, en el norte del país, con un acto en el Sametinget, el Parlamento de la minoría sami, marcado por la defensa de los derechos de los pueblos indígenas.
Los samis habitan en la región de Laponia, con una población de unas 80.000 personas, que se extiende por Noruega, Suecia, Finlandia y Rusia, aunque en el primer país residen más de la mitad.
Morales, que se encuentra en Karasjok desde ayer, y el presidente del Sametinget, Egil Olli, participarán con el resto de representantes de este organismo consultivo en una ceremonia de carácter político-cultural.
A su término el dirigente boliviano se reunirá con Olli y el resto de miembros del Consejo Superior del Sametinget.
Olli, que visitó el país andino el mes pasado y se entrevistó entonces con el ministro de Asuntos Exteriores, David Choquehuanca, ha insistido en el valor simbólico de la visita del único presidente indígena de los tiempos modernos y ha resaltado la importancia de compartir experiencias entre ambos pueblos.
Los actos en Karasjok cerrarán una visita oficial de tres días a Noruega, país al que Morales acudió invitado por el ministro de Medio Ambiente y Desarrollo, Erik Solheim.
En la primera parte de la visita, centrada en Oslo, Morales se entrevistó con Solheim y con el titular de Exteriores, Jonas Gahr Støre, participó en una charla-coloquio con el primero en la Universidad de Oslo y fue recibido en audiencia por el rey Harald V.
Morales recibió el apoyo expreso de Solheim a su búsqueda de un acuerdo mundial ambicioso contra el cambio climático y una propuesta para compartir la experiencia noruega en el control estatal del petróleo y del gas y en gestión medioambiental.
Tras abandonar Noruega, Morales continuará viaje a Finlandia punto final de su gira europea.