Un grupo de familiares de los 58 brasileños que murieron a bordo de un avión de Air France que cayó al Atlántico cuando volaba entre Río de Janeiro y París el 1 de junio de 2009 viajó hoy a la capital francesa para participar en los actos por el primer aniversario de la tragedia.
Las causas del accidente, del que no hubo sobrevivientes, siguen siendo desconocidas, debido a que no han podido ser ubicadas las cajas negras del aparato.
El grupo de familiares embarcó hoy en Río de Janeiro con destino a París invitado por la propia Air France para participar en las ceremonias recordatorias previstas para el próximo martes junto a familiares de las víctimas de otras nacionalidades.
Algunos de los familiares criticaron la decisión de Air France de ofrecerles pasaje a algunos de los invitados en su vuelo nocturno de los domingos rumbo a París, precisamente el que realizaba el avión siniestrado.
El presidente de la Asociación de Familiares de las Víctimas del Vuelo 447 (AFVV447), Nelson Marinho, calificó la oferta de la empresa como del "mal gusto".
"Air France nos ofreció lugares en el vuelo nocturno, pero la mayoría pidió que se los cambiasen (a un vuelo un poco más temprano). Incluso así algunos tendrán que ir en ese vuelo", dijo Marinho en declaraciones citadas hoy por la Agencia Estado.
Según la Asociación, 138 parientes de las víctimas brasileñas recibieron la invitación para participar en París en un acto religioso y de la inauguración de un monumento en el cementerio de Pere Lachaise para recordar a los 228 muertos.
Marinho también manifestó su contrariedad por el hecho de que el monumento a las víctimas haya sido erigido en un cementerio y dijo que viajará a París pero no para participar en los homenajes sino para expresar su protesta.
"Yo voy a París a protestar. Esa cortina de humo que hacen con misas, ceremonias y homenajes no conforta a nadie. Esos recursos podían haber sido usados para atender a las familias", afirmó Marinho, quien llevó en su equipaje una pancarta con un letrero en francés en el que exige la "búsqueda de la verdad".
Del total de víctimas del accidente, de 32 nacionalidades, 58 eran brasileñas.
Pese a los esfuerzos de las autoridades francesas para buscar las cajas negras e identificar las causas del accidente, el último intento, realizado el mes pasado con varios barcos, también fracasó.
El responsable de las investigaciones es la Oficina de Investigaciones y Análisis (BEA por sus siglas en francés).