Desde hace 66 años que ningún equipo de la Liga Nacional consigue disputar tres Series Mundiales consecutivas y los Filis de Filadelfia, que tenían la oportunidad de ser de nuevo el primero el lograrlo, no pudieron ver cumplido su sueño al quedar eliminados por los Gigantes de San Francisco.
Después de haber sido el equipo con la mejor marca de las Grandes Ligas durante la temporada regular, primera vez que lo conseguían en su historia, y tener a la rotación de abridores más completa, al final vieron como su bateo no respondió de la misma manera y ahí estuvo la clave para perder por 4-2 la Serie de Campeonato de la Nacional.
El primera base Ryan Howard, la mayor decepción de la serie, puede mirar el "Clásico de Otoño" de la misma forma en que miró el último lanzamiento de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional, que le hizo el cerrador Brian Wilson para el último "out" del partido, que fue un ponche monumental, sin darle opción a mover el bate.
Los peleadores Filis se convirtieron en débiles con corredores en bases en la serie. Dejaron a 11 hombres en posición de anotar en el sexto juego el sábado por la noche, y no pudieron lograr un hit clave no importa qué pitcher enfrentaban.
Todo ello resultó en una derrota de 3-2 ante los Gigantes ante un lleno completo de seguidores de los Filis que llegaron al Citizens Bank Park, de Filadelfia.
La falta de bateo oportuno de los Filis es la causa de la derrota en el juego, y en la serie.
"Esa es la situación en la que todo el mundo sueña estar", declaró Howard. "Con el partido en juego. Esta vez, no lo logré".
Los Filis, que han ganado cuatro banderines consecutivos en la División Este de la Liga Nacional, buscaban su tercer viaje consecutivo a la Serie Mundial.
En lugar de ello, salieron del terreno cabizbajos, mientras los Gigantes celebraban en el montículo su cuarta vuelta a la Serie Mundial desde que se trasladaron de Nueva York a San Francisco, en 1958.
"A veces uno trata demasiado duramente, entonces se pone tenso en el plato", explicó Charlie Manuel, el piloto de los Filis. "No jugamos el tipo de ofensiva que sabemos somos capaces de realizar normalmente".
En un final apropiado para los problemas ofensivos de los Filis, Wilson ponchó a Howard con el bate al hombro y la carrera del empate en segunda base.
Howard no tuvo ninguna carrera producida en la postemporada, luego de impulsar 108 en la temporada regular.
El primera base estelar de los Filis, visiblemente molesto, no estuvo de acuerdo con la decisión del árbitro del plato que señaló el ponche y al que le dirigió algunas palabras nada agradables.
Sin embargo tuvo que regresar lentamente al banco en el noveno episodio, mientras los Gigantes celebraban en el mismo montículo en el que lo hicieron los Filis cuando Brad Lidge logró el último "out" de la Serie Mundial del 2008.
Pero esta vez los locales no tuvieron la misma suerte. Ahora solamente les queda un otoño de analizar que fue lo que sucedió en la Serie de Campeonato y en esas derrotas por tan sólo una carrera de diferencia.
Howard dijo que pensó que la "slider" que borró los sueños de Filadelfia fue baja y en la repetición se ve que quedó muy justa la pelota al nivel de las rodillas del receptor novato Buster Posey.
"Él (el árbitro) hizo una pausa antes de cantarlo", explicó Howard. "Es duro terminar la campaña así. Si tú vas a cantarlo, hazlo enseguida. No titubees".
Los Filis batearon .178 (8 imparables en 45 turnos), con cuatro dobles, con corredores en posición anotadora en la serie, incluyendo dos de 11 en el partido final.
Howard empató un récord con 12 ponches en la serie, mientras que el segunda base Chase Utley, otro de los pelotero claves en el ataque de los Filis, solamente tuvo una carrera producida.
"Tuvimos nuestras oportunidades. Simplemente no logramos el batazo grande", justificó Manuel. "Así es el béisbol y por eso es un deporte tan único y maravilloso, aunque pierdas".