Los geofísicos esperan que la actividad del volcán ecuatoriano Tungurahua no aumente


La actividad en el volcán ecuatoriano Tungurahua es "moderada" y se espera que su fuerza no aumente en los próximos días, advirtió hoy el Instituto Geofísico (IG) de la Escuela Politécnica Nacional de Ecuador.


Aunque es "imposible" predecir el comportamiento de este volcán, una fuente del IG señaló a Efe que se espera que la actividad del coloso se mantenga con las características actuales, es decir, con emanación de vapor de agua, ceniza y gases magmáticos, así como con explosiones esporádicas.


"Es probable que siga así", con lo cual se espera que la actividad no aumente durante los días de Navidad, agregó la fuente, tras precisar que la fuerza del actual pulso eruptivo no ha alcanzado los altos niveles de anteriores ocasiones.

 

El volcán ecuatoriano, el más activo del país en la actualidad, incrementó su fuerza desde hace ocho días, después de casi cinco meses de una relativa calma.


Además, desde hace dos días, la actividad, que se caracterizaba sobre todo por emanaciones o bocanadas constantes de vapor y ceniza, cambió con la aparición de explosiones de variada intensidad.


Esas explosiones, durante las cuales el Tungurahua expulsa rocas incandescentes y genera ruidos fuertes como cañonazos, han causado preocupación entre muchos de los vecinos del coloso.

 

Y es que en las cercanías de este volcán habitan unas 20.000 personas y se encuentra la ciudad de Baños de Agua Santa, uno de los centros turísticos más importantes del país.


No obstante, la actividad del Tungurahua también parece un imán para los curiosos, ya que sus exhalaciones de vapor y ceniza forman grandes nubes que se alzan varios kilómetros sobre su cumbre.


Además, las explosiones de rocas candentes, sobre todo en las noches, presentan un verdadero espectáculo, que es seguido por muchos, cuando el clima lo permite, ya que en esta temporada es habitual que esté cubierta por la niebla.

 

Las explosiones se caracterizan por la expulsión de cientos de rocas de fuego, que se elevan varios cientos de metros sobre el cráter, y que luego caen por los flancos, dejando una cola de incandescencia mientras ruedan pendiente abajo.


Por ello, las autoridades han solicitado a la gente que extreme sus cuidados cuando realicen este tipo de observaciones, mientras que el Instituto Geofísico mantiene una vigilancia directa y permanente del volcán, para mantener informada a la población de eventuales cambios peligrosos en el comportamiento del coloso.


El Tungurahua, de 5.016 metros de altitud y situado a 135 kilómetros al sur de Quito, es uno del medio centenar con que cuenta Ecuador a lo largo de toda la cordillera andina.

 

Este volcán inició su actual proceso eruptivo en 1999 y desde entonces ha intercalado periodos de gran actividad y lapsos de relativa calma.


fecha edicion
old id
314807
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América