El secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, señaló hoy que los impuestos tendrán que subir en la mayor parte de los países miembros para hacer frente a la situación de las finanzas públicas, e hizo un llamamiento para una mayor coordinación fiscal que evite una equiparación sólo por abajo.
Gurría, en el discurso de apertura de una conferencia de responsables de políticas fiscales de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y del G20, hizo un llamamiento para establecer reglas de una competencia fiscal "aceptable".
Se trataría sobre todo de evitar desincentivos para la actividad transfronteriza, pero también limitar las deducciones múltiples o la existencia de ingresos exentos de imposición.
Recordó que el déficit público medio de los países miembros de la OCDE está ligeramente por debajo del 7 % del producto interior bruto (PIB) y la deuda pública de algunos de ellos supera el 100 %, "niveles sin precedentes en tiempos de paz".
Y aunque reconoció que no hay una receta única, lo que se debe buscar es reducir los números rojos sin mermar la competitividad de la economía ni el crecimiento potencial a largo plazo.
Puso el acento en que el gran principio en materia fiscal de la OCDE es establecer impuestos con tipos bajos pero que se apliquen a bases imponibles amplias.
La cuestión del establecimiento de una tasa sobre las transacciones financieras no se abordó en la sesión de la mañana, explicó el ministro belga de Finanzas, Didier Reynders, quien no obstante afirmó en conferencia de prensa que "es una verdadera cuestión".
"Es difícil explicar a la población que ponemos impuestos a todo salvo a las transacciones financieras", constató Reynders, que señaló que el problema es que pese a que "estamos haciendo progresos (...) hasta ahora ha sido muy difícil de gestionar" porque para poner en marcha esa idea haría falta un acuerdo internacional y no hay consenso sobre la cuestión.
El responsable de la división de fiscalidad en la OCDE, Jeffrey Owens, comentó que antes de introducir nuevos impuestos, la prioridad tiene que ser que los bancos paguen los que ya existen, algo que no siempre ocurre.
Preguntados sobre la armonización fiscal en la Unión Europea, Reynders señaló que es un tema que se discute desde hace años y que un posible acuerdo tendría que llegar por la fijación de bases imponibles comunes, ya que ahora presentan mucha variedad y excepciones.
El ministro eslovaco de Finanzas, Ivan Miklos, lamentó que cuando se habla de competencia fiscal en Europa sólo se tiene en cuenta el tipo impositivo y no la base imponible, que es tanto o más importante que el primero para determinar el nivel de fiscalidad.