La Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) no quiere concluir el año del 2010 sin que las multas dejen de ser protagonistas y esta vez el turno le tocó a los Jets de Nueva York que tendrán que pagar 100.000 dólares por la zancadilla que puso su preparador físico Sal Alosi.
Mientras que el linebacker James Harrison, de los Steelers de Pittsburgh, recibió la buena noticia que la multa que debía pagar de 75.000 dólares por un golpe peligroso le fue reducida a 50.000 dólares.
La NFL impuso la multa a los Jets por infringir las reglas de la liga a comienzos de este mes, cuando Alosi, asistente del entrenador, metió una zancadilla a Nolan Carroll, de los Dolphins de Miami, a un lado del campo durante la devolución de un despeje.
La multa fue impuesta al considerar que Alosi "colocó a sus jugadores en una zona prohibida de la banda para obstruir a los jugadores rivales de los equipos especiales y sacar ventaja de ello".
La NFL consideró que el acto representó una infracción de las reglas de competencia y una táctica peligrosa.
Además, la NFL quiere reunirse con Alosi y el coordinador de los equipos especiales Mike Westhoff, por los comentarios públicos en los que acusaron a otros equipos de emplear tácticas similares.
Los Jets ante la decisión de la NFL y la multa impuesta se limitaron a decir en un comunicado oficial que "cumpliremos con la decisión de la liga".
Alosi, responsable por el acondicionamiento físico del equipo, ordenó a cinco jugadores inactivos que se pararan juntos, casi hombro con hombro, a un lado del campo, durante el partido del 12 de diciembre, que los Jets perdieron por 6-10 ante los Dolphins.
El tight end Jeff Cumberland, uno de esos jugadores, reveló que Alosi les había dicho que hicieran eso durante todos los partidos disputados de la temporada regular.
Poco después del la zancadilla a Carroll, los Jets suspendieron a Alosi sin derecho a salario por el resto de la temporada y lo multaron con 25.000 dólares.
Luego, el equipo anunció una suspensión por tiempo indefinido y reconoció que Alosi había ordenado a los jugadores la formación de esa especie de muro humano, por lo que se desconoce si va a seguir la próxima temporada con el equipo.
Tanto Westhoff como el entrenador de los Jets, Rex Ryan, negaron tener conocimiento de la táctica, pero algunos medios y espectadores especularon lo contrario.
"Yo no sabía que esto estaba ocurriendo", declaró Ryan cuando se dieron las acciones, una respuesta que no convenció a los directivos de la NFL.
Recientemente, la NFL se reunió con el equipo para investigar el caso, y habló con Westhoff sobre sus comentarios, en los que señaló que otros equipos emplean la misma táctica, incluidos los Patriots de Nueva Inglaterra.
"No estoy acusando a los Patriots de hacer algo indebido", aclaró Westhoff. "Quizás hacen algo inteligente. Esto depende de ustedes, miren los vídeos y díganme lo que piensan".
En su comunicado oficial la NFL informó que la multa se impuso para "enfatizar que los equipos son responsables por los actos de sus empleados y tienen la obligación de garantizar que todos los miembros de su organización acaten las reglas de la liga".
Mientras la liga también dio a conocer la reducción de 25.000 dólares la multa que le impuso a Harrison por el golpe que propinó el pasado 17 de octubre al receptor abierto de los Browns de Cleveland, Mohamed Massaquoi.
El jefe de apelaciones de la liga, Ted Cottrell, redujo la sanción al considerar que Harrison entiende las reglas de seguridad de los jugadores y ha hecho un esfuerzo para adaptar su forma de jugar, a fin de acatar esos parámetros.
El comisionado de la NFL, Roger Goodell, apoyó la reducción y dijo que era justa y razonable.
Las cuatro multas impuestas a Harrison en esta temporada por golpes considerados peligrosos le han costado el pago de 100.000 dólares de su salario.
El agente de Harrison, Bill Parise, planea también apelar una multa de 25.000 dólares que se fijó a Harrison por un golpe dado el pasado 28 de noviembre a Ryan Fitzpatrick, mariscal de campo de los Bills de Buffalo.
Harrison provocó conmociones cerebrales a Massaquoi y al receptor Joshua Cribbs, quienes se perdieron partidos con los Browns. No fue sancionado por el golpe a Cribbs.
Los Steelers volverán a enfrentarse el domingo a los Browns, en Cleveland y Harrison ha dicho que no va a cambiar su estilo en el campo por lo que saldrá a realizar la mejor defensa en favor de su equipo.