Los liberales y los socialdemócratas canadienses empezaron a negociar la formación de una coalición para derribar el gobierno del primer ministro conservador, Stephen Harper, informaron hoy medios televisivos.
La televisión pública canadienses CBC dijo hoy que dos antiguos líderes de los liberales y socialdemócratas, entre ellos el ex primer ministro Jean Chrétien, son los encargados de establecer las pautas de la coalición.
La CTV, otra cadena de televisión, también dijo hoy que liberales y socialdemócratas se plantean la formación de una coalición para derribar a Harper y gobernar de forma conjunta, menos de dos meses después de que se celebrasen elecciones generales.
Este jueves, el ministro canadiense de Finanzas, Jim Flaherty, presentó un plan presupuestario que no ofrece ningún estímulo para reactivar la economía canadiense y que además retira todas las ayudas públicas que reciben los partidos políticos con representación parlamentaria.
La propuesta de Flaherty, que se votará en el Parlamento el lunes, perjudica a los tres partidos de la oposición (liberales, socialdemócratas y el soberanista Bloque Quebequés) y favorece al gobernante Partido Conservador.
Los partidos canadienses en principio recibirán 1,95 dólares (1,56 dólares estadounidenses) por cada voto obtenido en las pasadas elecciones, celebradas el 14 de octubre.
Las finanzas de los tres grupos de la oposición dependen en gran medida de estas subvenciones, mientras que el Partido Conservador recibe más dinero de donaciones de particulares que de las ayudas públicas, por lo que la medida propuesta por Flaherty no le afectaría de la misma forma.
Tras la victoria electoral conservadora, el líder liberal, Stéphane Dion, advirtió a su partido que necesita modificar sus fuentes de financiación y que el resultado de los comicios era fruto del poder económico del Partido Conservador.
Los partidos de la oposición también criticaron que mientras que el resto de las principales economías del mundo acordó en las últimas semanas aumentar el gasto público para minimizar los efectos de la crisis financiera mundial, el gobierno canadiense anunció un recorte.
Un destacado diputado socialdemócrata, Thomas Mulcair, afirmó hoy a CBC: "vamos de cabeza hacia una clara confrontación. No vamos a echarnos hacia atrás".
En las elecciones anticipadas del pasado 14 de octubre, el Partido Conservador se hizo con 143 de los 308 escaños del Parlamento. Para pasar sus presupuestos, el gobierno canadiense necesitará el apoyo de al menos 12 diputados de la oposición.
En caso de que el presupuesto no sea aprobado por la mayoría del Parlamento, Harper tendrá que presentar su dimisión a la gobernadora general del país, Michaelle Jean, quien tendrá que decidir si disolver la legislatura u ofrecer a otros partidos la oportunidad de formar un nuevo gobierno.
El Partido Liberal cuenta en la actualidad con 77 diputados mientras que el Bloque Quebequés suma 49 y el socialdemócrata NDP 37. Además hay dos diputados independientes.
El diputado John McCallum, uno de los líderes parlamentarios de los liberales, afirmó hoy a CBC que están "absolutamente decididos" a votar en contra. "Todos los liberales, no hay ninguna duda", dijo.