Los magistrados sandinistas de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) de Nicaragua eligieron hoy a siete conjueces, en sustitución de igual número de colegas liberales, para ejercer funciones en Corte Plena y tratar de solucionar la crisis que afronta este poder del Estado, informaron fuentes judiciales.
Los conjueces sandinistas elegidos mediante tómbola son Ivón Cruz, Juan Pablo Obando, Mabel Martínez, William Villagra y Patricia Delgado, y los liberales José Ignacio Miranda y Félix Pedro Ocampo, precisaron las fuentes.
La presidenta temporal de la CSJ, Alba Luz Ramos, convocó a nueve conjueces, asistiendo siete, y la elección se realizó por medio de una rifa donde a cada conjuez se le asignó un número, que fueron introducidos en una urna y después sacaron el número de los escogidos.
La rifa de los conjueces se hizo por la ausencia de los magistrados liberales en las últimas tres reuniones de Corte Plena, a la que fueron convocados y no se presentaron, explicó Ramos.
"El proceso es legal. Los conjueces ya están nombrados por la Asamblea Nacional y lo único que van a hacer es ejercer sus funciones, estudiando expedientes, según sus grupos de trabajo", sostuvo.
El Parlamento de Nicaragua eligió en marzo de 2007 a 16 conjueces para sustituir a magistrados en casos de ausencias, recusaciones, estar implicados o que se excuse, de los cuales sólo juramentó a 14.
La presidenta en funciones de la CSJ afirmó que los conjueces comenzarán, a partir de mañana, jueves, a resolver causas que están pendientes de sentencia en las cuatro salas: de lo Penal, lo Civil, lo Contencioso Administrativo y la Constitucional.
Ramos informó de que a partir de hoy se le suspende los salarios a los magistrados liberales, ya que con estos fondos serán pagados los servicios de los conjueces.
Los jueces liberales mantienen su posición de no reconocer a los magistrados sandinistas Rafael Solís y Armengol Cuadra porque a éstos se les vencieron sus períodos de cinco años el 11 de abril pasado, pero siguen en los cargos amparados en un polémico decreto presidencial.
Los magistrados liberales se han opuesto a celebrar reuniones de Corte Plena para no legitimar un decreto del presidente del país, Daniel Ortega, que prorrogó el mandato de 25 altos funcionarios públicos, entre ellos Solís y Cuadra, a los que se les vencieron sus períodos de cinco años.
El mandatario aprobó el decreto ante la decisión de la oposición de congelar la ratificación y renovación en el Congreso a estas autoridades que concluían su mandato, en medio de una crisis generada por la Sala Constitucional al anular el artículo constitucional que impide la reelección presidencial, lo que favorecería las aspiraciones de Ortega.
Los jueces liberales también sostienen que las sentencias firmadas por conjueces son ilegales.
La CSJ afronta una crisis que se agravó el 14 de junio pasado por falta de reuniones de Corte Plena lo que ha impedido elegir a su nuevo presidente y vicepresidente, así como a los presidentes de las cuatro salas en que se divide del Poder Judicial.
La Corte está integrada por 16 magistrados: ocho sandinistas y ocho liberales, aunque éstos últimos solo cuentan con seis por la muerte de uno de sus jueces en mayo de 2009, Guillermo Selva, que tampoco ha sido reemplazado por la Asamblea Nacional y porque Dámisis Sirias no se amparó en el decreto de Ortega.