La Secretaría de Defensa Nacional mexicana (Sedena) se sitúa a la cabeza de las instituciones denunciadas ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos del país (CNDH), según hizo público hoy este organismo.
De las 5.921 quejas presentadas, los militares son objeto de 631, seguidos por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS, 478) y la Procuraduría General de la República (PGR, fiscalía, 303).
Como parte de su estrategia de seguridad, el Gobierno Federal ha reforzado el país con miembros del Ejército y Policía Federal para tratar de frenar la influencia de los carteles de la droga, inmersos en una guerra interna que ha dejado este año más de 5.300 muertos.
La actuación de los militares ha sido criticada por diversas organizaciones civiles y por la propia CNDH. Los argumentos son, principalmente, que los militares no están preparados para actuar como policías.
También se ha hecho hincapié en algunos sucesos en los que el Ejército ha causado perjuicios a ciudadanos inocentes durante sus labores.
En varias ocasiones, militares han disparado contra vehículos que se saltaron los puestos de control o no redujeron la velocidad al llegar a ellos, causando heridas o la muerte a ciudadanos sin relación con el crimen organizado, entre ellos una mujer embarazada y niños.
Tras la Sedena, el IMSS y la PGR, las instituciones más criticadas ante el Ombudsman son la Secretaría de Educación Pública (SEP, 164 quejas) y el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE).
Las principales causas de las quejas son, por este orden, ejercicio indebido de la función pública, negativa o inadecuada prestación del servicio de salud, registros y visitas domiciliarias ilegales, detención arbitraria, trato cruel y/o degradante, ejercicio indebido del cargo y robo.
Las estadísticas abarcan del 1 de enero al 15 de diciembre de este año.