Los niños chilenos sienten que sus derechos son más respetados en sus familias que en el colegio o en la comunidad, según reveló hoy un estudio presentando por Unicef Chile con motivo del 20 aniversario de la ratificación de la Convención sobre los Derechos del Niño.
El estudio, que se aplicó a 1.800 niños de entre 10 y 17 años de la región Metropolitana, aborda temas tales como el respeto a la vida privada de los menores por parte de padres y profesores, las razones por las que se sienten discriminados, los temas en los que les gustaría ser tomados en cuenta o la libertad que tienen para expresar sus ideas u opiniones.
En este sentido, el 71,1 por ciento de los niños entrevistados reconoce que sus padres respetan sus cosas personales, el 70,2 por ciento que estos lo hacen con sus gustos musicales y el 66,8 con su forma de vestir.
Además, el 73,7 por ciento de los niños afirma poder expresar sus opiniones aunque éstas sean diferentes a las de sus progenitores y reconocen ser escuchados y tomados en cuenta.
Asimismo, el 85,6 por ciento considera que pueden elegir las actividades en las que participar, los tiempos de ocio o descanso (83,7%) y los amigos a quienes pueden visitar (83,7%), entre otros temas.
"Quisimos saber cómo ejercen los niños sus derechos en su vida cotidiana, en qué aspectos o ámbitos ellos se sienten más respetados y en cuáles sienten que todavía hay tareas pendientes", afirmó el representante de Unicef para Chile, Gary Stahl.
En cuanto a la escuela, en general los niños y niñas se sienten respetados por sus profesores y directores, sin embargo esto cambia cuando se trata de sus compañeros de curso o colegio.
Factores como la forma de ser, la apariencia física, los resultados académicos, los gustos musicales o la forma de hablar fueron destacados por los entrevistados como las principales causas de discriminación.
No obstante, es el espacio comunitario el que resulta menos acogedor para los niños y niñas chilenos.
Así, el 29,5 por ciento asegura ser atendido de último, "aunque hayan llegado primero", cuando van a comprar, haber sufrido insultos o maltratos en la calle (21,5%) o haber sido molestado o acusado (19,4%).
Según el estudio, a 20 años de la ratificación de la Convención sobre los Derechos del Niño, los menores saben que tienen derecho a recibir un buen trato por parte de sus padres y de la comunidad.
Por ello, si son víctimas de maltrato dentro de su familia acuden a su madre (57,4%), a su padre (20,8%) o a sus hermanos (10,6%), mientras que si el maltrato ocurre fuera del hogar, el 42,4 por ciento pide ayuda a un amigo, el 35,9 por ciento a la policía y un 11,1 por ciento a su profesor.