Los obispos de las seis diócesis del estado mexicano de Chihuahua han exhortado al crimen organizado a dejar las armas, porque deben darse cuenta "de que son miembros de una sociedad que debe vivir en paz", dijo hoy a Efe uno de ellos.
Renato Ascenció León, obispo de Ciudad Juárez, señaló que él y los obispos de Chihuahua, Parral, Nuevo Casas Grandes, Cuauhtémoc-Madero y la Sierra Tarahumara han dirigido un mensaje de cuaresma a las organizaciones criminales que se disputan el control del estado, fronterizo con EE.UU. y hoy el más violento de México.
No permitan "que se siga manchando de sangre nuestra patria, nuestro estado", subrayaron los obispos en su mensaje.
Además, "invitan" a los que estén implicados en la violencia "a que consideren que la vida no se le puede quitar a nadie".
"Les gritamos con corazón de pastores: arrepiéntanse y cambien de vida", señalan.
Para el obispo de Ciudad Juárez, "son muchas las personas que han muerto y que lo han hecho sin una razón de ser", más de 1.600 el año pasado en su diócesis y cientos más en distintos puntos del estado.
"Pensamos que ante estos tiempos difíciles que nosotros estamos viviendo (...) era conveniente que la voz como pastores, unánime, y (decir) que todos estamos en la misma línea de exhortar para que vuelva la paz y la tranquilidad a esta, nuestra región", dijo León.
"Yo creo que ellos mismos (los criminales) tienen que darse cuenta de que son miembros de una sociedad y que la sociedad como tal los está rechazando, no los quiere", afirmó León.
El obispo exhortó a la sociedad a permanecer unida "en esta hora crítica, especial" e instó a los ciudadanos a "confiar mucho en la protección de Dios".
También a seguir rezando "una oración por la paz" como cada mediodía hacen desde hace meses los fieles "en las familias, iglesias, colegios, en todos los lugares donde es posible" en Ciudad Juárez.
"Yo creo que hay que pedir al Señor, que es el Príncipe de la Paz, que Él nos proteja. Nosotros vivimos en gran medida confiando en el Señor y nuestras fuerza, nuestras armas, son precisamente las espirituales", agregó.
Finalmente sobre la intensa presencia de militares y agentes federales en las calles de la Ciudad Juárez, que ha aumentado desde el pasado fin de semana en 5.000 soldados, a los que se sumarán un millar de policías en los próximos días, confió en que sirva para que se reduzca la cifra de muertes en el estado.