Especialistas dominicanos, cubanos y haitianos inauguraron hoy un seminario para diseñar alternativas que permitan mejorar los controles en los aeropuertos, puertos y puntos fronterizos para impedir el tráfico de bienes culturales.
Víctor Marín Crespo, oficial del Programa Nacional de Cultura de la Unesco, de Cuba, dijo que la defensa del patrimonio cultural "es una tarea que debe comprometer el empeño de todos los estados", informó la Dirección General de Aduanas local, una de las instituciones que auspicia el seminario.
Los participantes de la cita procuran aportar criterios acerca de la necesidad de que los países caribeños protejan el patrimonio cultural (acorde con la Convención de 1970) y que impidan la importación, exportación y transferencia de propiedad ilícita de bienes culturales, explicó Crespo.
Asimismo, destacó que el comercio ilegal de bienes culturales "viene adquiriendo niveles de epidemia cultural" y que su tráfico afecta "tanto como la droga o el sida", porque empobrece la diversidad cultural y la gobernabilidad de los países.
Dijo que aunque no cuentan con cifras para cuantificar la gravedad del tráfico de bienes culturales en los países latinos y caribeños, "sí se puede afirmar que afecta aspectos que sobrepasan la mera calificación cuantitativa, pues se trata de bienes con alto valor histórico, estético, científico y social", señaló.
Según Crespo, el comercio ilícito de bienes culturales "crea ignorancia y olvido" y produce "la pérdida irreparable de información científica fundamental parra completar el conocimiento de anteriores civilizaciones, al tiempo que quiebra de manera radical la cadena indispensable de conocimiento".
Para combatir el tráfico de bienes culturales, según Crespo, los países deben asumir su responsabilidad, aprobar legislaciones coherentes y establecer políticas que protejan los bienes y los lugares más vulnerables.