Los pequeños caficultores de Centroamérica, colectivo que conforman 1,5 millones de trabajadores, expresaron hoy su rechazo al Acuerdo de Asociación que negocia la región con la Unión Europea (UE), por considerar que corren el riesgo de desaparecer.
El tratado "va a afectar a la gente más pobre porque lo que se busca es crear dependencia en lugar de impulsar la producción", dijo un representante del Consejo de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (Copinh), Jorge Ramos, en una rueda de prensa en un hotel de la capital guatemalteca.
Ramos sostuvo que "lamentablemente" los pequeños caficultores centroamericanos "no han sido tomados en cuenta para la negociación con Europa a pesar de que son un motor generador de divisas".
Al Copinh pertenecen 400 comunidades hondureñas, el 60 por ciento de las cuales se dedica al cultivo y producción de café, que están en desacuerdo con la negociación, manifestó.
Por su parte, Elvis Morales, del Comité Campesino de Guatemala, aseguró que los más de 140.000 pequeños caficultores de su país se oponen al acuerdo, no sólo por no participar en las negociaciones, sino porque estiman que causará crisis recurrentes de hambruna y desempleo.
Ramos y Morales leyeron una declaración, que según ellos es respaldada por 1,5 millones de pequeños caficultores de Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica, en la que rechazan el tratado que negocian ambas regiones.
"El único objetivo (del acuerdo) es despojar a los pueblos de sus recursos naturales y facilitar la obtención de ganancias por parte de las trasnacionales europeas y los sectores de capital centroamericanos", señala el documento.
El texto sostiene que este tipo de tratados es presentado a los campesinos y pequeños productores como procesos de desarrollo, pero, como lo demuestra el acuerdo suscrito con Estados Unidos, hace cinco años, "no ha producido más que un millón de nuevos pobres".
"La pequeña economía campesina corre el riesgo de desaparecer, porque no es posible para nosotros competir con una agricultura subsidiada", advierte.
Además, la caficultores denunciaron que el acuerdo que se negocia entre Centroamérica y Europa "no reconoce asimetrías entre regiones y entre los pequeños y grandes productores de café".
"Rechazamos este proceso de negociación porque se está realizando a espaldas de la mayoría de la población, porque sólo participa el sector de capital", expresaron.
"El acuerdo es excluyente, elitista, neocolonizador y expoliador con el fin de llevarse las riquezas que aún quedan en nuestro territorio como el agua, los minerales y la diversidad biológica", apuntaron.
Las negociaciones entre Centroamérica y la UE se reanudarán el próximo día 19 en Bruselas, en la que puede ser la última ronda, a pesar de que persisten divergencias entre ambos bloques, principalmente en el pilar comercial del Acuerdo de Asociación.