Las autoridades carcelarias chilenas confirmaron este lunes que los reclusos siguen adquiriendo bombonas de gas, las mismas que utilizaron como armas en la tragedia del pasado 8 de diciembre en la cárcel de San Miguel, donde murieron 81 reclusos, tras una riña y un dantesco incendio.
La información fue entregada hoy por el director de Gendarmería (Guardia de prisiones), Luis Masferrer, al presentarse a declarar ante la comisión de la Cámara baja que indaga las responsabilidades políticas por la situación de hacinamiento que se vive en las cárceles chilenas en los últimos veinte años.
La comisión investigadora tomó conocimiento de que en algunos penales del país se continúan vendiendo balones de gas licuado, los mismos elementos que habrían sido utilizados en la riña que originó el incendio de la cárcel San Miguel, que dejó 81 reos muertos, el pasado 8 de diciembre.
Masferrer aclaró que un anterior incendio en la cárcel de San Miguel, ubicada a unos ocho kilómetros al sur del centro de Santiago, se prohibió el ingreso al recinto de kerosene (parafina), pero no así de los cilindros que se utilizan por los internos para cocinar sus propios alimentos.
"En su momento se anunció la eliminación de gas licuado al interior de recintos penales y la autoridad de la época no fue capaz de cumplir con ese compromiso, entonces esto sigue", precisó Masferrer en alusión a la responsabilidad de la administración anterior respecto a la normativa de ingreso de elementos a penales.
En tanto, el presidente de la comisión, el diputado Pedro Araya, advirtió que "lo más grave es que aún habiendo ocurrido un incendio en San Miguel se sigue vendiendo bombonas de gas en distintos penales del país. Obviamente esta es una situación que causa alarma y sienta el precedente de que podamos a tener en cualquier minuto otra tragedia", advirtió.
La comisión de la Cámara de Diputados busca establecer las responsabilidades políticas del sistema carcelario en Chile de los últimos 20 años y que se formó tras la tragedia en el penal de San Miguel.
El pasado 8 de diciembre, Día de la Inmaculada de Concepción y una jornada festiva en Chile, un incendio de dantescas proporciones se generó en ese recinto, tras una riña en que los reclusos utilizaron las bombonas de gas como lanzallamas.
Por su parte, el diputado del opositor Partido Socialista Marcelo Díaz criticó este lunes la situación de "autogobierno" que a su juicio se produciría en los recintos penales de Chile, y advirtió que se debe reestructurar urgentemente el sistema penitenciario.
El emplazamiento lo realizó durante la cita de la comisión que investiga los hechos que dieron origen al incendio que afectó el Centro de Detención Preventiva San Miguel el 8 de diciembre de 2010, a la que asistió el director de gendarmería Luis Masferrer y que se suspendió hasta el miércoles próximo.
El diputado socialista, al referirse a la venta de gas en el precinto penal de San Miguel, indicó que este hecho da cuenta de la gravedad de la situación, sobre todo cuando el propio director de Gendarmería reconoce que la suspensión de la venta de balones de gas daría lugar a eventuales motines. Esto es una señal inequívoca del autogobierno en las cárceles", advirtió.
Desde la tragedia en la cárcel de San Miguel, se han registrado varios motines en casi todos los penales del país, debido a que los reclusos reclaman por beneficios eliminados tras el incendio de San Miguel y por el hacinamiento que se vive en los recintos penales.