Ninguno de los 26 proyectos de carbón y petróleo financiados directamente por el Banco Mundial (BM) beneficia a los pobres o asegura que los beneficios lleguen a los más necesitados, afirmó hoy un estudio del grupo Oil Change International.
"El Banco Mundial repite que los proyectos de explotación de petróleo o de carbón que financia beneficiarán a los pobres en la región, pero no es cierto", dijo a Efe, Stephen Kretzmann, fundador del grupo.
La divulgación del documento, en el que se analizan los proyectos que el BM ha financiado en los períodos fiscales 2009 y 2010 para la explotación de carbón y petróleo, coincide con la Asamblea del Fondo Monetario (FMI) y el Banco Mundial que reúne en Washington a los ministros de Finanzas y directores de bancos centrales de todo el mundo.
"Los múltiples problemas de la pobreza, la energía y el cambio climático son enormes", señaló el grupo en la introducción de su informe.
En todo el mundo más de una de cada cinco personas carece de acceso a la electricidad y "casi dos de cada cinco dependen de la leña y los materiales biológicos combustibles para la cocina y la calefacción", añadió.
Gran parte de la población del planeta que vive sin acceso a los servicios de energía modernos se encuentra en las áreas al sur del Sahara, en África, y en Asia y "en muchos casos estas poblaciones serán las mismas que afronten cambios climáticos desproporcionados que afectarán su sustento agrícola".
En los períodos fiscales 2009 y 2010, según este informe, el BM financió proyectos de exploración, perforación y extracción de petróleo y carbón por más de 7.200 millones de dólares, comparados con unos 3.200 millones de dólares en proyectos para los sectores más pobres.
Ninguno de los documentos de planificación de los proyectos identifica, por ejemplo, el acceso de las poblaciones pobres a la electricidad como una de las metas de esos proyectos, dijo Kretzmann.
De acuerdo con el estudio "los únicos usuarios finales a los que se encaminan e identifican los proyectos de combustibles fósiles son los consumidores industriales o comerciales".
El portavoz del Banco Mundial, Roger Morier, indicó en un comunicado que "en la década pasada para los países más pobres a los que sirve (el BM) ha construido y ha hecho más confiable un suministro de electricidad de casi 8 gigavatios".
"También hemos conectado a 24 millones de personas a la energía por primera vez con la construcción de 43.400 kilómetros de redes de transmisión y distribución", añadió.
El grupo de estudio apuntó que la vasta mayoría de los proyectos de combustibles fósiles financiados por el Banco Mundial -que incluyen desde una planta de carbón en India a la generación de energía con gas natural en Turquía y la explotación de petróleo en Túnez, no indicó quiénes serían los consumidores prioritarios.
Sólo uno de esos proyectos, una planta de generación de electricidad a partir de gas natural y un gasoducto en Bangladesh, tenía la posibilidad de dar acceso a los pobres, y sólo dos de los proyectos incluyeron, como una de sus metas, la mejora de la confianza en el suministro de electricidad para los sectores pobres.
"Si el Banco no formula directamente estipulaciones que aseguren que los pobres, que son los que siempre quedan afuera, obtengan conexiones, la electricidad simplemente va para el suministro de la creciente demanda entre la clase media", dijo Heike Mainhardt Gibbs, coautora del estudio quien añadió: "Los pobres, como siempre, se quedan a oscuras".